Las críticas de ‘Possessor’, de Brandon Cronenberg, nos dejan con ganas de más

Presentada en el Festival de Sundance, lo nuevo del hijo de David Cronenberg es un perturbador, hermético y ultraviolento thriller de ciencia-ficción.

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06 de febrero de 2020

Aunque parezca mentira, han pasado casi seis años desde que David Cronenberg estrenó su última película, hasta el momento, Map to Stars. Un sonado fracaso comercial, y se podría decir que casi también crítico. A la espera de que el cineasta canadiense de 76 años se anime a volver tras las cámaras, y esto probablemente sucederá con una serie para Netflix, nos quedan sus genes. Su impronta personificada en su hijo Brandon y que en el marco del Festival de Sundance acaba de presentar Possessor, su segundo largometraje y una modesta producción entre Canadá y el Reino Unido.

Ciencia-ficción, thriller y terror en formato body horror sobre una sociedad, y unos ciudadanos, permanente vigilados por las grandes corporaciones y en la que Vos (Andrea Riseborough) es una asesina a las órdenes de una organización clandestina dedicada a realizar “encargos” para clientes de alto standing. Y estos trabajillos consisten en utilizar tecnología de implantes cerebrales para meter a sus sicarios en la mente de otros cuerpos, personas inocentes que se convertirán en los autores materiales de los crímenes. Un método infalible para que los verdaderos impulsores del asesinato queden impunes ante la ley.

El nuevo huésped de Vos será el cuerpo de Colin (Christopher Albott) empleado de una empresa de videovigilancia, y contrabandista de drogas en su tiempo libre. Atrapada en su mente, Vos descubrirá que el apetito hacia la violencia de Colin es similar al de ella, mientras ambos, compartiendo mente y recuerdos, lucharán además para imponerse al otro.

Los pocos que hayan visto su primera película, Antiviral, seguramente encontrarán que ya presentaba bastantes parecidos razonables con la obra de su venerado padre en esa turbadora y oscura historia (pese a una fotografía y escenarios en las que predominaba el aséptico color blanco) de un joven, interpretado por Caleb Landry Jones, que se ganaba un dinerillo extra comercializando con virus de famosos. En otras palabras, el fenómeno fan llevado al extremo y en el que uno podía inocularse la enfermedad o la putrefacción que sufría su estrella más idolatrada.

Las críticas que ha cosechado Possessor tal vez no coincidan en señalarla como una obra maestra, pero sí como una más que interesante, enfermiza y estimulante propuesta de género. Y si tuviera que compararse con alguna de las realizadas por David Cronenberg, podría ser una especie de secuela de eXistenZ, con la que además está unida por una misma actriz, una Jennifer Jason Leigh también presente en la película de Brandon.

A la espera que tenga mejor suerte que Antiviral, inédita en nuestras salas y que solo puede verse online, a los amantes o adictos de la obra de Cronenberg, padre o hijo, nos queda esperar. Mientras, podemos ir haciendo también boca con unos cachitos de algunas de las reseñas procedentes de Sundance.

“Un perturbador e inquietante tecno-thriller infectado por el horror que logra perderse en algún lugar del Triángulo de las Bermudas entre Mandy, Origen y Ghost in the Shell (…) 90 minutos enganchados a una guerra psíquica ultra-gore sobre el control del cuerpo que son más satisfactorios que lo que nos puedan ofrecer la mayoría de actuales títulos nominados al Oscar a la mejor película.” (Indiwire)

“Para todos aquellos que amamos los thrillers cerebrales con efectos gore prácticos, servidos en un estimulante envoltorio de ciencia-ficción, es de obligada visión obligada.” (Bloody-Disgusting).

“Es un mundo brutal y oscuro movido por la avaricia de las grandes empresas, que presta poca atención a la moral o al bienestar social. La elegante dirección de fotografía de Karim Hussain y la banda sonora de Jim Williams ayudan a crear una atmósfera de confusión. La narrativa de la película también se vuelve opaca en ciertos momentos, ya que Cronenberg se niega a ofrecer respuestas fáciles, lo que puede resultar irritante para muchos espectadores.” (Cineuropa).

“Por el camino hay más que solo un emocionante rompecabezas trippy; así que con suerte, no tendremos que esperar otros ocho años para la siguiente película de Brandon Cronenberg” (The Hollywood Reporter)