Las distintas formas de viajar en el tiempo que nos ha enseñado el cine

Christopher Nolan ha inventado una máquina del tiempo que formará parte de la historia del cine, aunque muchos sigamos prefiriendo ir en DeLorean.

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04 de septiembre de 2020

¿Ya habéis visto Tenet? Es la película del año, incluso aunque no te haya gustado. Una cinta que da para tanta charla, tanto material de articulo, tantos puzzles que resolver deja de ser una película convencional para convertirse en otra cosa, una película-evento quizá. Las películas que polarizan tanto la opinión de los espectadores tienen su hueco en la historia.

Desde CINEMANÍA hemos descifrado el origen del palíndromo Tenet, hemos analizado el tiempo como dimensión en el cine de Nolan y además hemos hecho lo imposible: intentar explicar esta locura… Mientras, claro, la película ha batido récords en taquilla. 

Nolan nos ha conseguido otra máquina del tiempo para la ficción, una que se rige por unas reglas muy distintas a lo habitual. No se trata de viajar a un punto clave en el tiempo si no de rehacer lo hecho para modificar el pasado sabiendo ya lo que ocurre. No es una máquina, un coche ni nada parecido, sino una ecuación. Y las reglas son básicas, en el mundo invertido hasta algo tan sencillo como andar resulta extraño (imagina conducir), es necesario respirar con oxígeno y por supuesto que no te vea tu yo del derecho (esto casi siempre es una regla fundamental en las películas de viajes en el tiempo). 

Está claro que Tenet es un concepto un poco incómodo como máquina del tiempo… ¿Si tu fueras un viajero del tiempo cuál sería la forma en la que querías hacerlo? El cine te ofrece multitud de alternativas:

Un DeLorean como en ‘Regreso al futuro’

La clave de esta máquina del tiempo es su condensador de fluzo. En palabras de Emmett Brown: “Es lo que hace que los viajes en el tiempo sean posibles”. El coche tiene instalado una caja con tres pequeñas lámparas incandescentes colocadas en Y. Cuando el automóvil se aproxima a los 140Km/h la luz de dichas lámparas destellan a toda velocidad, de esta forma la carrocería de acero inoxidable del DeLorean produce la dispersión de flujo… Y hasta aquí, ya que Doc nunca llega a terminar de explicarlo. 

En esta película de Robert Zemeckis, con uno de los  mejores guiones de la historia, los viajes en el tiempo funcionan con una regla básica: si viajas al pasado y cambias algo, esto repercute en el futuro. Recordad qué tiene que ingeniarse el pobre de Marty McFly cuando salva a su padre de un accidente impidiendo que él y su madre se conozcan creando una paradoja que niega su propia existencia. 

También es importante no verse frente a frente con tu versión del futuro o del pasado ya que puede ocasionar un shock fatal, como le ocurre a Jennifer en Regreso al Futuro 2 cuando se encuentra con su yo del futuro. 

 

Un equipo de desplazamiento personal en ‘Terminator’

Así llaman los cyborgs a su máquina del tiempo en Terminator: un equipo de desplazamiento personal. La primera regla, la más básica, es que esta máquina solo permite mover en el tiempo materia viva, por eso el T-800 no es un robot al uso, sino un cyborg cubierto de materia orgánica. De hecho, por eso ambos personajes reaparecen en 1984 desnudos. 

Las reglas de los viajes en el tiempo en la saga Terminator son parecidas a Regreso al futuro. Skynet vive en un mundo donde existe John Connor como líder de la resistencia y quieren evitar que sea así, por lo que impulsan los viajes en el tiempo para cambiar el pasado. 

Lo que ha ocurrido con Terminator, que la aleja de Regreso al futuro en su planteamiento, es que a medida que las películas han tenido éxito no ha sido suficiente con salvar a Connor o destruir Skynet así que sus protagonistas se desplazan continuamente en el espacio y en el tiempo, desplazamientos de ida y vuelta entre líneas temporales distintas creando nuevas líneas cada vez que viajan y, por tanto, atendiendo a las teorías de múltiples líneas del tiempo.

Terminator Génesis es precisamente eso. Y aquí nos quedamos porque para explicar su base científica ya tendríamos que entrar en la mecánica cuántica. 

 

La máquina imprecisa de ‘Doce monos’

No siempre los directores han creído necesario detallar el funcionamiento de las máquinas del tiempo en sus películas. Un ejemplo es Terry Gilliam con Doce monos

Sabemos que al protagonista de esta película le mandan primero a 1990, luego a 1912 y luego a sitios más concretos con la misión de encontrar el origen de una epidemia que ha matado a gran parte de la humanidad y que además impide que el hombre pueda vivir en la superficie de la Tierra. La misión del héroe no es evitar lo ocurrido sino hacerse con una cepa del virus para desarrollar una vacuna en la época en la que él vive, concretamente 2035. 

Sin embargo, a diferencia de las reglas establecidas con los viajes en el tiempo tanto Regreso al futuro como en Terminator, aquí no se puede cambiar el pasado. Todo lo que sucede no se puede evitar y en este caso el protagonista interpretado por Bruce Willis en su versión de viajero en el tiempo siempre forma parte activa de todos los acontecimientos que afectan a su presente. 

Si que se mantiene la regla de evitar encontrarse con tu otro yo… En el final de la película su versión infantil ve su propia muerte, siendo en ese punto cuando entendemos de dónde viene esa ligera demencia del personaje. 

 

El Kit USFF de Coordenadas Transformadoras de Campo de ‘Predestination’

La película que ha llevado más lejos el existencialismo ha sido Predestination y lo ha conseguido dotando a su viajero del tiempo con una responsabilidad insólita, la de ser el único responsable de su propia existencia. 

El protagonista de Predestination es John, un agente temporal que intenta evitar los atentados de un tipo llamado El Terrorista Fallido, cuyos crímenes son difíciles de aplacar ya que él también viaja en el tiempo cambiando la fecha y el lugar de los mismos constantemente. 

Los viajes en el tiempo de Predestination se inventaron en 1981 (tiempo cero), y desde ahí se puede viajar 53 años en cualquier dirección, una limitación nueva en las películas de viajes espacio temporales. Además esta máquina también permite trasladar al viajero en el espacio, no solo en el tiempo. 

Al igual que ocurre con Doce monos todo lo que ocurre está abocado a ocurrir, todo está escrito, todos los sucesos son predestinados de antemano. 

 

La cápsula llena de cables de ‘Looper’

Con Looper ocurre también lo mismo. El destino reina sobre la capacidad de sus protagonistas para intentar cambiar el devenir de sus vidas. 

La máquina del tiempo que se utiliza es una especie de cápsula llena de cables. Allí en un futuro no muy lejano una mafia utilizará estas máquinas para enviar al pasado a sus objetivos atados de pies y de manos, con los ojos vendados y sin ninguna posibilidad de ver las caras de sus asesinos, los loopers. El trabajo de estos es simplemente disparar en la cabeza de los viajeros en el tiempo y deshacerse del cuerpo. 

Lo que ocurre en Looper es que un día la persona que mandan al pasado es la versión más vieja del looper que está a punto de asesinarle (asesinarse a sí mismo). Se arma una buena paradoja sobre la fatalidad del destino inamovible que sigue las reglas de Doce monos o Predestination.

Nacho Vigalondo también trataba de una forma similar los viajes del pobre Hector (Karra Elejalde) en Los cronocrímenes, con el principio de autoconsistencia de Nóvikov. Solo que Vigalondo dejaba un poco de libre albedrío para su Héctor número 3. 

 

La gema del tiempo en ‘Vengadores: Endgame’

La gema del tiempo que obtiene Hulk la utilizan Bruce Banner y Tony Stark para diseñar un dispositivo con el que los supervivientes de Vengadores: Infinity War puedan viajar en el tiempo. Sin embargo aquí las reglas de los viajes en el tiempo funcionan de una forma distinta a lo que llevamos visto hasta ahora. 

Cuando un vengador viaja al pasado y altera cualquier cosa nace una línea temporal alterna.  Es decir, cuando por ejemplo Capitán América e Iron Man viajan a los 70 para conseguir el Teseracto y las partículas Pym generan otra línea temporal más, otro universo paralelo, por llamarlo de alguna forma. 

De esta forma los Russo evitaron el peligro de someterse a las dichosas paradojas, que visto lo visto hubieran sido demasiadas para sostener tantas idas y venidas a tantos lugares y fechas (porque en esta película la máquina del tiempo también mueve al viajero por el espacio). 

 

Apretar los puños y visualizar un recuerdo en un lugar oscuro en ‘Cuestión de tiempo’

Cuestión de tiempo es más una comedia romántica (de hecho, es una de las mejores comedias románticas de los últimos tiempos) que una película de viajes en el tiempo. A la edad de 21 años, Tim (Domhnall Gleeson) se entera de que los hombres de su familia tienen la habilidad secreta de viajar en el tiempo hacia momentos de su pasado.

La forma de viajar es muy rudimentaria, entrar en un sitio oscuro como un armario, por ejemplo, apretar los puños y visualizar el recuerdo al que se desea viajar. En la película El efecto mariposa, protagonizada por Ashton Kutcher, los viajes en el tiempo tienen un método parecido que consiste simplemente en rememorar recuerdos a través de un diario y un vídeo. 

Al principio Tim utiliza su poder para enderezar su vida romántica pero más tarde también intentará impedir desgracias familiares, como es normal. La única regla de este tipo de viajes en el tiempo es que no se pueden cambiar los eventos ocurridos antes del nacimiento de un hijo, ya que puede que cuando regreses al presente ese niño no sea exactamente el que ya habías concebido. 

 

La unidad de aislamiento de alta tecnología en ‘Código fuente’

En Código fuente no se realizan exactamente viajes en el tiempo. Es más bien vivir una y otra vez el mismo día para poder impedir un atentado que acabaría con la vida de millones de personas. 

No se explica muy bien en qué consiste la máquina del tiempo que lleva al protagonista, el capitán Colter Stevens (Jake Gyllenhaal), al mismo tren una y otra vez para que averigüe todo lo que pueda en unos 8 minutos. 

Imaginad que alguien por accidente descubre una tecnología que permite a los seres humanos viajar al pasado pero tan solo unos minutos y además en unas circunstancias muy concretas. El Departamento de Defensa se hace cargo de esta tecnología que utiliza para impedir catástrofes o guerras. En este punto se coloca Código fuente. Se puede cambiar el pasado, pero con consecuencias en el presente.

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