Festival de Annecy 2019: donde el cine de animación abre los ojos

El día a día en el festival de animación más importante del mundo.

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25 de junio de 2019

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  • Fundado hace más de medio siglo, el Festival Internacional de Animación de Annecy se ha convertido en el punto de encuentro más importante del mundo para profesionales y apasionados del medio animado, teniendo lugar anualmente en una pequeña villa francesa y reuniendo a miles de personas con una pasión común. Desde CINEMANÍA hemos cubierto el festival de este año y descubierto por el camino toda clase de proyectos fascinantes, presentes y futuros, que abren camino a nuevas voces en el mundo de la animación.

    LUNES

    El festival abre por todo lo alto: con el estreno mundial del nuevo largometraje de Masaaki Yuasa. Ride Your Wave [foto de cabecera] quizá no alcance los demenciales puntos álgidos de obras maestras como su Night Is Short, Walk on Girl, pero sigue siendo una pequeña delicia cuyo relato logra resultar conmovedor y efectivo sin dejar que el tono, más intimista de lo habitual, le arrebate a Yuasa la más mínima seña de identidad.

    Tras ello, asistimos a paneles televisivos como el del prometedor especial Vanille, dirigido por el autor del maravilloso corto Le sens du toucher. Pero nuestro favorito del día, indiscutiblemente, resulta ser el centrado en The Owl House de Dana Terrace.

    Esta animadora de la School of Visual Arts de Nueva York, miembro crucial del equipo de la magnífica Gravity Falls, nos presenta una serie con una identidad propia clarísima, tan personal como alocada, cuyo universo de magia y brujería se sitúa enteramente sobre los huesos de un dios muerto y cuya dinámica de personajes parece preestablecida a la perfección desde el minuto uno, No es casualidad que en la ronda de preguntas posterior, una de ellas, refiriéndose al personaje de Ida, consista únicamente en “¿No son las señoras mayores lo mejor del mundo?”. Terrace, emocionada, espeta un simple “SÍ, JODER”.

     

    MARTES

    El martes abre con una conferencia de Disney+, centrada ante todo en su futura serie spin-off Monsters at Work, que sin lograr terminar de justificar su existencia cronológica tras el inconmensurable plano final de Monstruos S.A., sí parece realizada con más mimo y respeto de lo habitual en este tipo de proyectos.

    Pero el gran evento del día es el panel de DreamWorks Animation, dividido en tres secciones centradas en su futuro inmediato.

    – Abominable: Esta película, escrita y dirigida por Jill Culton, es el primer proyecto colaborativo entre DreamWorks y Pearl, estudio de animación situado en China y originalmente bautizado como “Oriental DreamWorks”. Y para ser justos, lo proyectado (unos 40 minutos seleccionados, que cubrían metraje de prácticamente toda sección de la película) parece dulce y bienintencionado. Pero incluso ignorando un último año en el que la sobrecarga de películas animadas sobre el mito de Bigfoot ha sido constante (entre ellas la infravaloradísima Mr. Link de Laika y la competente Smallfoot de Warner), Abominable seguiría prometiendo algo que hemos visto ya mil veces.

    – Marooned: El reciente departamento de cortos de DreamWorks nos ha dado ya algunas obras memorables (en especial el delicioso Bird Karma), pero Marooned, de futuro lanzamiento en un contexto aún indefinido, reside un poco en tierra de nadie. Pese a ser visualmente interesante, parece querer recrear el tono de los mejores cortos Pixar sin tener muy claro como hacerlo, y relegando su especie de resolución argumental a una postcréditos que termina de cargarse un tono con el que ya de por sí era difícil conectar.

    – Trolls World Tour: Y aquí viene la sorpresa. La primera Trolls era un maravilloso ejercicio de psicodelia visual arrastrado a la mediocridad por un guion que no estaba a la altura en ningún momento. Lo visto de esta secuela, ahora en manos de Walt Dohrn y Dave Smith (responsables de algunos de los mejores episodios allá por los orígenes de Las Supernenas, Bob Esponja y El laboratorio de Dexter), parece un paso adelante en toda regla. Lo mostrado del proyecto aplica (¡y mejora!) esa magia visual de la original a una historia genuinamente ingeniosa centrada en los trolls embarcándose en una aventura por todo su mundo, donde cada país representa un género musical distinto, para detener a su enemigo común: el hard rock.

    Igual que la original, se centra en la inclusión y la aceptación de lo diferente, pero lo hace hablándonos del clasismo en el mundo de la música por parte de los fandoms a través de una cantidad de locuras visuales lisérgicas casi dignas del mejor Yuasa, desde un Universo Música Clásica inspirado en Fantasía hasta una delirante alucinación de nuestros protagonistas provocada por una adicción al smooth jazz. A priori, y a falta de ver más, estamos bastante a bordo de esto.

     

    MIÉRCOLES

    Netflix estrenará Klaus, el primer largometraje como director del español Sergio Pablos, alrededor de las fechas navideñas. Si nos guiamos por lo visto aquí, unos 30 minutos de película en varios puntos de producción, promete ser uno de los eventos animados del año.

    Centrada en la relación entre un niño de papá convertido en cartero a la fuerza (Jason Schwartzman) y un huraño constructor de juguetes (J.K. Simmons), lo visto de esta origin story del mito de Santa Claus no solo cuenta con un timing cómico impecable y una dinámica de personajes ridículamente pulida – además es el proyecto de animación 2D más visualmente prometedor que una gran distribuidora ha lanzado en décadas.

    No menos prometedor resulta ser el panel de Sony Pictures Animation, claramente pletóricos tras el éxito de crítica y público de la excelente Spider-Man: Un nuevo universo, que presentan toda clase de futuros proyectos con un potencial inmenso:

    – The Mitchells Vs. The Machines: Escrita y dirigida por Michael Rianda y Jeff Rowe, guionistas jefe y directores creativos de Gravity Falls, el siguiente proyecto producido por Phil Lord y Chris Miller tras su oscarizada aventura arácnida se centra en la rebelión de las máquinas, durante la cual una familia nuclear (y su carlino) deberán aliarse con robots defectuosos para salir vivos del tecnoapocalipsis.

    El tráiler mostrado durante el festival promete una película hilarante, pero quizá su otra mayor baza vuelva a residir en lo visual, donde el contraste entre el refinadísimo universo de las máquinas y el estilo usado para el mundo humano, que solo se nos ocurre definir como “animación por ordenador pintada con acuarelas”, parece indicar que no pretenden tumbarse en los laureles.

    – Vivo: No sabemos mucho del primer musical de Sony Pictures Animation, del cual únicamente se mostraron algunas imágenes conceptuales, pero su equipo es razón suficiente para emocionarse: producida por Rich Moore, recién mudado de estudio tras firmar para Disney las fantásticas Zootrópolis y ¡Rompe Ralph!, esta road trip movie sobre un capuchino apasionado por la música no solo cuenta con el legendario Roger Deakins como director de fotografía, también ha reclutado al reverenciadísimo compositor Lin-Manuel Miranda para firmar todas sus canciones.

    – Black Knight y Fixed: La sala reventó a aplausos con la aparición sorpresa de un Genndy Tartakovsky que presentó la iniciativa más prometedora del panel entero: un departamento de películas de animación para adultos. Él mismo se encargará de las dos primeras, Black Knight, un relato épico de acción y aventuras “mezclando Robin Hood con samurais y ninjas y lo que se me ponga por delante”, y Fixed, una comedia para mayores de 18 tan inspirada en Judd Apatow como en ¡Jo, qué noche! de Scorsese, centrada en la noche fuera de un perro al que van a castrar por la mañana. Los proyectos no podrían parecer más opuestos y Tartakovsky, por su parte, no podría parecer más emocionado al respecto.

    No fue la última aparición de Genndy Tartakovsky ese día, ya que poco después le tocó el turno a su nueva serie para Adult Swim, Primal, un relato de supervivencia en la prehistoria entre un cavernícola y un tiranosaurio. Tras la proyección del primer episodio entero, una emocionante media hora sin un solo diálogo presente, Tartakovsky (como ya es tradición en el festival desde sus presentaciones de Samurai Jack) se encargó de mostrar algunos storyboards inacabados de la serie mientras ponía todas las voces, gestos y efectos sonoros. Pocas experiencias más completas encontraréis en Annecy.

    El día cierra con la proyección de 12 de los fantásticos nuevos cortos de los Looney Tunes. A veces resultan quizá demasiado fieles al espíritu de los clásicos como para atreverse a innovar en exceso, pero otras (The Curse of the Monkeybird) un traslado impecable del espíritu de Tex Avery, Bob Clampett y Chuck Jones que se permite sorprender sin perder un ápice de hilaridad.

     

    JUEVES

    El jueves da comienzo con el panel de Scoob!, siguiente largometraje de Warner Animation Group tras la injustamente ignorada secuela de La Lego película, esta vez centrada en reinventar la clásica serie Scooby Doo de Hanna-Barbera. Pese a centrar gran parte de su atención en la preproducción del proyecto, lo mostrado del producto final parece contar con cierto potencial pese a, una vez más en la franquicia, formar parte de una historia de orígenes.

    Tras ello damos paso al panel de DreamWorks Television Animation, donde la showrunner Noelle Stevenson muestra imágenes en exclusiva de la próxima temporada de She-Ra y las princesas del poder y Rad Sechrist presenta el primer proyecto original para Netflix de la compañía: Kipo and the Age of Wonderbeasts, una distopía postapocalíptica en la que todo lo que intenta matarte es adorable.

    Y el día cierra con el panel del joven estudio Locksmith Animation, donde sus fundadoras, Sarah Smith (guionista y directora de Arthur Christmas y colaboradora habitual de Armando Iannucci) y Julie Lockhart (productora de largometrajes Aardman como ¡Piratas! o La oveja Shaun), nos hablan de sus tres primeros proyectos: una película de ciencia-ficción en la que los robots se han vuelto los mejores amigos de los niños, una comedia con protagonistas femeninas que busca un tono menos habitual en el cine de animación infantil y más inspirado en obras como La boda de mi mejor amiga, y un proyecto resumido a partir de la frase “Mad Max con niños”.

    Únicamente el primero, Ron’s Gone Wrong, tiene título y fecha de estreno a día de hoy, pero Smith y Lockhart parecen tener demasiado claro lo que quieren lograr con su estudio como para no anticipar todos y cada uno de sus futuros estrenos.

     

    VIERNES

    Tras llevar a cabo una inevitablelmente emotiva entrevista con su creadora que podréis leer pronto por estos lares, asistimos al panel de Steven Universe impartido por ella misma, Rebecca Sugar, y su coshowrunner, Ian Jones-Quartey. Este empieza centrándose en el making of de la serie, planteando algunos detalles de producción tan fascinantes como la insistencia de Sugar en forjar a sus personajes tan claramente que la serie pudiera mutar constantemente de género, saltando de la fantasía al costumbrismo y de la ciencia ficción al murder mystery hasta llegar al cuento de hadas, sin dejar de parecer la misma serie.

    Tras ello, hablan un poco de su futura película, un musical de hora y media que estrenarán a finales de año. Pero es en la ronda de preguntas donde el evento brilla por completo, momento en el que Jones-Quartey defiende, emocionadísimo, que la serie fuera creada con la única intención de hablarles a grupos oprimidos desde pequeños y mostrarles, a través de Steven, que tienen todo el derecho del mundo a existir.

    El día cierra con una de las proyecciones de la I Lost My Body de Jérémy Clapin, película altamente anticipada tras su éxito en Cannes, que termina estando a la altura de tales alabanzas: con una dirección inconmensurable y el reloj suizo milimétrico que es su guión, el debut de Clapin en el largometraje es un drama existencial narrado a través de una mano sentiente cuya capacidad para sorprender y fascinante al espectador solo se ve superada por lo maravillosamente improbable de su existencia en primer lugar. Tras terminar la proyección, el aura que recorre la sala es innegable: acabamos de presenciar el gran premio del festival.

     

    SÁBADO

    Y en efecto. El sábado en Annecy suele girar alrededor de dos cosas: tratar de repescar las proyecciones que no has podido ver durante la semana, y la gala de premios final. I Lost My Body se lleva entre aplausos tanto el Cristal de Annecy como el premio del público en un año particularmente competitivo, como muestra el merecidísimo premio especial del jurado a la producción española Buñuel en el laberinto de las tortugas, de Salvador Simó, que ya pudimos disfrutar hace un par de meses en su estreno local y que recomendamos encarecidamente si sigue cerca de vosotros. Con esto, otro año de pasión absoluta por la animación concluye en Annecy y, como en todo festival que se precie, únicamente logra dejarnos con ganas de más.