CRÍTICA

Suburra

7

Por
29 de agosto de 2016

Llamémosle denominador común o cáncer, la sombra de la Mafia recorre la evolución del thriller político italiano que parte de tímidos clásicos sobre la Cosa Nostra como El día de la lechuza, lejanos de El padrino, creador del canon que los propios mafiosos decidieron imitar. De ahí, al cine político de los 70 que dio paso a las series televisivas de los 80 (el legado de La piovra y Vendetta, que llegaron a España), en un lento proceso de apertura para llamar a las cosas por su nombre. Hoy, la ficción, entreverada (arteramente, pocas veces con valentía) con la realidad, sobrerrepresenta el fenómeno mafioso, convertido en filón, y le hace perder calado. No siempre es posible que la ficción explique la verdad, y menos cuando se lidia con la querencia sobreactuada de cierto audiovisual italiano. Autoconsciente de su propio peligro, Suburra se desparrama como una tercera vía entre el género televisivo que ha hecho furor (Roma Criminal, la serie de Gomorra, 1992) y el cine de autor en las fronteras algo difusas del género que representan Il Divo de Sorrentino y Gomorra de Garrone. Lo hace con fuerza, violentamente, desde el Vaticano al barrio de la banda de gitanos que aspiran a competir con la Cosa Nostra, desde el Parlamento a los picaderos. Curtido en la dirección de capítulos de Roma criminal y en ese taquillero Tropa de élite transalpino que fue ACAB (All Cops Are Bastards), Stefano Sollima reúne en un limbo ficcional romano a todos los villanos oficiales de la Italia moderna. Se non è vero, è ben trovato. Y, si no, no importa, porque funciona. Todos, jadeantes, buscando sangre y euros alrededor de un proyecto de especulación urbanística en Ostia, la playa cercana a Roma donde Pasolini fue asesinado. Cómo no, en el país de Versace y el tremendismo estético, a esa unión de estratos imposibles Sollima le añade también una carga de tintas visual, en una pirueta que lleva desde la camarilla del sumo pontífice a la cola de un night-club, de lo más hortera (emparentando con la Reality de Garrone) al paraíso. Eso es Suburra, eso es Roma, eso es Italia. O, más bien, esa es la sobredosis anabolizante que nos deja el thriller italiano actual.

Una poderosa y cargante tercera vía entre las series italianas sobre la Mafia y el cine político de autor, un totum revolutum en el infierno.

SINOPSIS:

Italia, 2011. El ex integrante de una banda de mafiosos que fue desarticulada en la década de los 70 vuelve al mundo de la corrupción con un nuevo plan: un gran proyecto inmobiliario que convertiría la costa de Italia en un complejo similar a Las Vegas. Samurai obtiene el apoyo de la mayoría de las mafias que existen en la localidad de Ostia, pero esto no es suficiente para conseguir su objetivo final y su proyecto se convierte en una gran batalla protagonizada por políticos, mafiosos y eclesiásticos involucrados.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , , ,

GUIÓN: , , ,

PAIS: Francia, Italia

DURACIÓN: 130 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Vercine

ESTRENO: 16 de Septiembre de 2016