Litus

3

Por - 03 de septiembre de 2019

En su adaptación de la obra de teatro de Marta Buchaca, aquí coguionista, Dani de la Orden regresa a unos personajes y una estética de la que ya hizo gala en su díptico sobre Barcelona (Nit d’estiu y Nit d’hivern). Tiene el loable punto de partida de cómo sobrellevar el duelo posterior a un suicidio en una especie de terapia de grupo pero, pronto, el espectador se pierde en ese ambiente burgués catalán condensando en los anuncios de Casa Tarradellas y Estrella Damm: actores que se caen de guapos, pisos de portal Airbnb, peleítas de baja intensidad (con secretitos de por medio), y buenismo final. Lo más sobresaliente es un divertido Adrián Lastra en modo neurótico, con una manera de vocalizar y gesticular que demuestra su devoción por Woody Allen.

Meliflua adaptación. Sobresale un divertido Adrián Lastra.