El secreto de Marrowbone

6

Por - 25 de septiembre de 2017

¿Qué fue antes, Alejandro Amenábar o el cine de terror español y su consiguiente subgénero ‘historias de fantasmas’? 16 años después de que Los otros dejara constancia del potencial de un nuevo cine patrio que jugaba a través de lo irreal con nuestros miedos más primarios, y 10 más tarde de la incursión de Juan Antonio Bayona y su El orfanato en esta ‘nueva ola’, Sergio G. Sánchez (guionista fetiche de ‘Jota’) quiere entrar a formar parte del selecto grupo de ‘cineastas hollywoodizados’ tan alabados por crítica y público. Su debut tras las cámaras también es un thriller fantasmal rodado en inglés en España, aunque esta vez los protagonistas son cuatro hermanos huérfanos, confinados en una granja.

Pese al buen hacer de su reparto de jóvenes estrellas que comienza a despuntar en la Meca del cine (la mayoría proveniente del género de terror), y ese aura entre fantasmagórica y realista que acentúa por momentos la tensión (los espejos son el mejor aliado del miedo en gran pantalla), Sánchez olvida la esencia de su película, esa misma que nos hizo empatizar con las fábulas de Bayona y Amenábar: el temor a la pérdida de los seres queridos. Todo porque intenta abarcar tantos géneros (terror, drama, amor, thriller), giros de guion y subtramas, que termina siendo asfixiada por esa ambición.

Bebe de ‘Los otros’ y ‘El orfanato’, pero termina asfixiada por su ambición.