Sin CGI (ni falta que hacía): los mejores efectos especiales del cine mudo

Tras ver cómo Chaplin, Lang, Buster Keaton o Harold Lloyd hacían magia en la pantalla, seguro que ves 'Avatar' con otros ojos

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12 de enero de 2017

Aunque parezca mentira, Twitter sirve para algo más que para intercambiar memes y para presenciar discusiones chorras por quítame allá una tontería: también sirve para aprender sobre cine y divertirse en el proceso. Sin ir más lejos, la cuenta Silent Movie GIFs ofrece una erudición apasionante. Porque, como su propio nombre indica, este canal se dedica a ofrecer imágenes en movimiento de películas silentes, con una predilección especial por los mejores efectos especiales del cine mudo.

¿Suena a tontería? Pues no lo es en absoluto. Echándole un vistazo a los tuits de Silent Movie GIFs, uno puede ver cómo genios de la talla de Fritz Lang, Charles Chaplin y Buster Keaton compensaban con desparpajo, maña y tiempo la ausencia de CGI. Basta con ver algunas de las explicaciones visuales que incluye este Twitter (realizadas, ejem, con tecnología digital) para quedarse boquiabierto. Tomemos este ejemplo de Chaplin, al final de su Tiempos modernos (1936). Parece que ‘Charlot’ va a descalabrarse sobre patines, ¿verdad?

Pues nada de eso. Se trata de un ingenioso juego de perspectivas en tiempo real, sin postproducción o montaje que valga. Nuestras queridas transparencias daban mucho juego.

Otro ejemplo tremendo de la misma técnica: Harold Lloyd se la juega en El hombre mosca (1923)… con una ‘pequeña’ ayuda de la perspectiva.

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El director de fotografía Frank D. Williams inventó una técnica para superponer el material rodado en plató con los efectos especiales. Como explican en Silent Movie GIFs, aquello fue la primera piedra en el camino hacia la pantalla verde.

Pero esto es teoría: la aplicación de este procedimiento llevaba a stunts tan alucinantes como este de Buster Keaton en El moderno Sherlock Holmes (1924). Arriba tienes las imágenes que aparecieron la película y, abajo, la toma original.

La técnica de Williams también se usó en planos tan épicos como este, de Ben-Hur (1925).

Una pariente cercana, la doble exposición, sirvió para crear este momento tan surrealista de Cabiria (1914), seguramente el primer blockbuster de la historia del cine. El responsable de efectos especiales del filme, por cierto, fue el español Segundo de Chomón.

Ahora bien: si queremos palabras mayores, tenemos que irnos a Fritz Lang y su Metrópolis (1927). Sin ir más lejos, seguro que al ver esta imagen de Brigitte Helm preparándose para interpretar a la robot Maria, Andy Serkis se le hace mucho menos incómodo el mono de captura de movimiento.

Y, puestos a crear una ciudad futurista con edificios ciclópeos, tan buenas son las miniaturas como los píxeles (que aún no se habían inventado, claro).

Aunque Metrópolis fue un fracaso de taquilla, el fandom de la época se volvió loco con ella. Estas ilustraciones de una revista explicaron cómo se hicieron sus efectos más apabullantes.

Para terminar, un plano sin nada que ver con la historia de los efectos especiales, pero con mucho peso en la historia del cine fantástico. Aunque La carreta fantasma (Viktor Sjöstrom, 1921) no te suene de nada, seguro que esta escena te resulta de lo más familiar…

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