Scorsese, Coppola y otros discípulos de Roger Corman

Es un pirata de la serie B, un tacaño incorregible... Y un maestro de cineastas de altura. Descubre a los titantes de Hollywood que aprendieron todo lo que saben del rey de las películas baratas

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05 de abril de 2017

“Con lo que estáis aprendiendo, tendríais que pagarme vosotros a mí”, solía espetar Roger Corman cuando los directores de sus productoras American International y New World le pedían un aumento de sueldo. Tacaño, cicatero y dispuesto a todo para ahorrarse un puñado de dólares, el rey de la serie B más casposa llevaba ahí algo de razón.

Puede que contratar a gente joven y talentosa en lugar de a profesionales veteranos fuese un recurso más para no soltar la pasta (como usar celuloide caducado o decorados de segunda mano, sin ir más lejos), pero trabajar con el autor de El hombre con rayos X en los ojos fue un verdadero master en cine para muchos actores y directores cuyos nombres te sonaránCelebramos el cumpleaños de este rey de los tacaños (91 tacos, nada menos) recordando a los genios a los que puso en vereda.

Martin Scorsese

Trabajó con Corman en… El tren de Bertha (1972)

Relación: Positiva. Gracias a Corman, Scorsese pasó de ser un cortometrajista venido a más (su primer largo, ¿Quién llama a mi puerta?, data de 1967) a un director conocido, además de contactar con un tal Robert DeNiro, otro jovenzuelo que pululaba por sus películas. Durante el rodaje de El tren de Bertha, el maestro le dejó introducir sangre y brutalidad a espuertas, y, además, le dio un consejo muy útil:  “Marty, cuando hagas una película necesitarás un primer rollo apabullante, porque la gente quiere enterarse de qué está pasando, y una última escena de aúpa, para que salgan contentos. Lo de en medio no importa demasiado”. 

Francis Ford Coppola

Trabajó con Corman en… El terror (1963, no acreditado) y Dementia 13 (1963)

Relación: Turbulenta e intermitente. Corman confiaba tanto en Coppola que le ascendió de técnico de sonido a productor asociado, confiándole la realización de El terror, la película que (eso creían ellos) convertiría en estrella a Jack Nicholson. Sin embargo, cuando Coppola debutó en largo con Dementia 13, sus temperamentos chocaron: el futuro autor de El padrino hizo todas las trampas posibles para conseguir más presupuesto, mientras que el productor se las vio y se las deseó para gastarse el menor dinero posible. Al final, la cosa acabó bien, y, años después, Francis le regaló a su tacaño maestro un cameo en El padrino 2. 

James Cameron

Trabajó con Corman en… Los 7 magníficos del espacio (1980, director de efectos especiales), La galaxia del terror (1981, diseñador de producción)

Relación: De jefe y currante. Cuando uno llega a Hollywood desde Canadá, habiendo trabajado de camionero, que le pongan a montar maquetas para una exploitation de La guerra de las galaxias con raíces western es una buena forma de comenzar. Fiel a su estilo, el canadiense se aplicó a fondo, pasando noches en vela para obtener la calidad deseada, aprovechando el equipo que un Corman inusitadamente generoso había comprado para la película. “Aquel era el sitio perfecto para mí”, confiesa hoy Cameron, quien conoció a su músico de referencia, James Horner, y a su futura esposa (y coproductora de Terminator) Gale Ann Hurd durante el rodaje.

Jack Nicholson

Trabajó con Corman en… La tienda de los horrores (1960), El terror (1963), El cuervo (1963), La matanza del día de San Valentín (1967)

Relación: De mentor y discípulo. Aunque pocos lo saben, Jack Nicholson dibuja muy bien: de hecho, estuvo a punto de acabar como animador en el estudio Hanna-Barbera. Pero, como hacer boceto tras boceto de Pedro Picapiedra no era lo suyo, el actor acabó interpretando al paciente masoca de La tienda de los horrores, papel que remató a base de muecas para disimular su nerviosismo. El productor y director quedó encantado y le animó a seguir en ello, además de contar con él como guionista en varias películas. ¿Qué pensaría al verle, décadas más tarde, en El resplandor?

Joe Dante

Trabajó con Corman en… Esas locas de Hollywood (1976),  Piraña (1978), Rock’n’Roll High School (1980, no acreditado)

Relación: Afectuosa. El futuro director de Gremlins comenzó su andadura montando tráilers a destajo para el estudio de Corman, y cuando el viejo pirata se fijó en su talento, le permitió dirigir un largo con una condición: “tienes que hacer la película más barata que puedas”. Avispado, Dante acaparó metraje de archivo y compuso con él Esas locas de Hollywood, una cinta hecha a base recortes que (ironías de la vida) se centraba en las tribulaciones de un director de serie B. “Lo mejor de trabajar con Corman es que podías cometer errores: su estudio producía películas tan horribles que, si tu trabajo era un poco mejor del habitual, la gente se daba cuenta y se quedaba con tu nombre”, comenta hoy.

Dennis Hopper

Trabajó con Corman en… The Trip (1967)

Relación: Redentora. Pese a haber sido aclamado como un joven prodigio, y a haber intervenido en clásicos como Gigante, Hopper era considerado como material de riesgo por los grandes estudios debido a su explosivo carácter y a su afición a las drogas. Por ello, cuando Corman buscó a un actor con experiencia psicodélica para hacer de camello en The Trip (su película sobre el LSD), el protagonista Peter Fonda le aconsejó recurrir a él. “No me pagó ni un centavo”, recordó Hopper más adelante. Dos años después, él y Fonda causarían sensación con Easy Rider, una película cuyo baratísimo presupuesto e improvisado rodaje delataba dónde habían aprendido a filmar.

Peter Bogdanovich

Trabajó con Corman en… El héroe anda suelto (1968), Viaje al planeta de las mujeres prehistóricas (1968)

Relación: Entrañable: Corman y Bogdanovich se conocieron en un cine, se pusieron a charlar… Y, a las pocas horas, el segundo ya tenía un curro en la productora del primero. “Pasé de chico de los recados a director en tres semanas”, recordó el director de La última película. Para El héroe anda suelto, su debut, Bogdanovich contó con Jack Nicholson como guionista y con un ajado Boris Karloff en el papel principal. “Hacer una película en 22 semanas es el mejor curso de cine posible”, afirma ahora.

Sylvester Stallone

Trabajó con Corman en… Capone (1975), La carrera de la muerte del año 2000 (1975)

Relación: Musculosa. Stallone se puso en contacto con Corman a través de un anuncio por palabras: el rey de los tacaños buscaba actores cachas, sin experiencia y que cobrasen poco. Antes de que su trabajo en Rocky le cubriese de Oscar, ‘Sly’ era conocido entre los amantes de la serie B por ser el enemigo de David Carradine en La carrera de la muerte del año 2000. “Aunque no tuviésemos un céntimo, todo en el plató funcionaba con la precisión de un reloj”, recuerda.

Ron Howard

Trabajó con Corman en… Eat My Dust (1976, actor), Loca escapada a Las Vegas (1977)

Relación: Paternofilial, o casi. Con 21 años, y deseando escapar de su fama de actor adolescente, Howard se arrimó a Corman porque “era el único productor que iba a financiar un largo para un tipo de mi edad”. De este modo, Howard obtuvo su primer éxito como director, pesando sobre él una amenaza contundente: “Si esta película no da beneficios”, le advirtió Corman, “te pongo en la segunda unidad para los restos”. Agradecido pese a todo, Howard otorgó un cameo a Corman en Apolo XIII. Cuando el tacaño productor recibió su Oscar honorífico en 2009, el director de Una mente maravillosa le dedicó un discurso honorífico en el tradicional Baile del Gobernador.

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