“Me extraña que me feliciten por hacer una película sobre mujeres”

Mike Mills nos habla de 'Mujeres del siglo XX', cómo escribir un relato con punto de vista múltiple y feminismo en el festival RIZOMA de Madrid.

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27 de noviembre de 2017

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  • El director estadounidense Mike Mills obtuvo con Mujeres del siglo XX la nominación al Oscar de mejor guion original en la pasada edición de los premios de la Academia de Hollywood. Sin embargo, su fantástica protagonista, Anette Bening, interpretando aquí a una portentosa madre, se quedó fuera. Como también se quedó la película sin distribución en nuestro país. El festival de cine, música y arte RIZOMA, celebrado en Madrid este fin de semana, ha permitido su acceso y la oportunidad de charlar con el cineasta vía Skype.

    Tanto en su última película, la también maravillosa Beginners (2010) como en ésta, Mike Mills ha partido de sus memorias y de dos personas a las que quería retratar: su padre y su madre. Este guion contó con un factor adicional: “En la primera mitad del proceso de escritura no tenía hijos y en la segunda me convertí en padre. Llegó un momento en el que veía que el personaje de la madre decía cosas que yo mismo quería decirle a mi hijo”.

    Y es que uno de los temas fundamentales de Mujeres del siglo XX es la maternidad. Anette Bening interpreta a Dorothea, una mujer convertida en madre a los 40 en 1966 y divorciada que es presentada, junto con los otros cuatro personajes principales, en los primeros cinco minutos de la cinta a través de su voz y la de su hijo Jamie (Lucas Jade Zumann). Ellos son: Abbie (Greta Gerwig), la joven a la que alquila una habitación; Julie (Elle Faning), la amiga de su hijo; y William (Billy Crudup), el hombre que le ayuda con la reforma de la casa. Todos comparten hogar, desayunos, inquietudes y reuniones dispares.

    “Intenté implantar un punto de vista múltiple”, afirma el director. Así, escuchamos distintos monólogos de cada uno de ellos en distintos momentos del film. Todos tienen voz y una personalidad muy fuerte y característica. “La música define a cada uno de ellos también”.

     

    UNA PELÍCULA SOBRE MUJERES

    “Quería hacer un retrato de mi madre. Mi objetivo no era hacer un ensayo sobre feminismo pero éste acabó convirtiéndose en una parte muy importante de la película”, reconoce Mike Mills. El joven de 15 años Jamie recibe de Abbie varios libros feministas. Algo que le ocurrió al propio director en su pubertad. A lo largo del metraje se pronuncian textos de Sisterhood is Powerful y The Politics of Orgasm, de Susan Lydon; Nuestros cuerpos, nuestras vidas, de Angela Phillips y Jik Rakusen; e It Hurts to Be Alive and Obsolete, de Zoe Moss. Ambos intervienen en dos momentos cruciales en los que, por un lado, el personaje interpretado por Elle Faning reconoce no haber tenido nunca un orgasmo y justifica seguir manteniendo relaciones sexuales por el mero gusto de sentirse deseada. El placer, ni mencionarlo.

    Por otro lado, Jamie le lee a su madre un párrafo que parece estar hablando de ella. En él, se incide en la invisibilidad de la mujer mayor, su sexualidad y su soledad. Nada más terminar, Dorothea le pregunta a su hijo que si cree que por haberle leído ese texto ya le entiende. De esta manera, la formación sobre feminismo de Jamie acaba por crearle problemas, al enfrentarse a chicos de su misma edad por saber que el orgasmo femenino está directamente relacionado con la estimulación del clítoris y no por “hacerlo más fuerte”, como ellos piensan. Y, de paso, advertirles de que seguramente no hayan provocado ninguno y lo único que han escuchado habrán sido gemidos fingidos. De forma similar le ocurre con su madre, que acaba prefiriendo que no se cuestione todos estos temas. Aun así, le hace crecer de forma desmesurada, lo que conlleva a plantearse: ¿cómo cambiaría la sociedad si todos los jóvenes de 15 años recibieran en sus manos libros feministas? “Sería muy positivo para todos, a mí me abrió a un mundo maravilloso”, sentencia Mike Mills.

    No obstante, para el director, hay otro momento clave que determina lo que él sintió realizando esta película. Cuando Jamie confiesa a Julie que le quiere y lo que le gusta de ella, ella le reprocha que no es a ella, sino la versión que él tiene de ella. “Para mí, todas las mujeres de la película están diciendo esta frase en todo momento”. El cineasta estadounidense se lanzó a escribir personajes femeninos porque fue criado por mujeres, han sido sus personas más  próximas y “quería intentar acercarme a ellas. Es extraño que la gente me felicite por hacer una película sobre mujeres, no tendría que sorprender ni ser un hecho singular”.

    A su vez, afirma que la difícil situación a la que se enfrentan las actrices de mediana edad en Hollywood sigue siendo preocupante: “ellas no son rentables”. Pero quiso incluirlas igualmente en su film. A sus 34, Greta Gerwig actúa como álter ego de la hermana mayor del director. La entrevistó una y otra vez mientras escribía el guion. Posteriormente reconoció divertido: “Después llevé a Greta a que también hablara con ella y de repente tuvieron la conversación más interesante y profunda en la que hablaron sobre sexo y otros temas. Opté por recogerlo e incluirlo en la película”.

    Quizás uno de los apuntes más alarmantes sea el hecho de que a pesar de que Mujeres del siglo XX esté anclada históricamente en su contexto, se mantiene preocupantemente vigente. ¿En cuántas reuniones familiares o de amigos se pronuncia hoy en día la palabra menstruación? ¿En cuántas una joven puede hablar sin temor a ser juzgada sobre las relaciones sexuales que mantiene? Está también tan anclada en el presente que hay momentos en los que hasta duele, al permitir reconocerse y descubrirse en sus discursos. Mike Mills fue consciente de ello en su lanzamiento: “La película se estrenó en EE UU durante las elecciones y, efectivamente, fue muy triste ver lo actual que era”.

    Además de Mujeres del siglo XX, el festival de RIZOMA acogió otras proyecciones y actividades como la versión restaurada en 4K de Encuentros en la tercera fase o las siete películas a competición en la sección oficial en la que se recogen títulos diversos como Niñato, del madrileño Adrián Orr o Soldado, del argentino Manuel Abramovich. Con la sección El tamaño sí importa reivindicaron el disfrute del cine en la gran pantalla con No sé decir adiós de Lino Escalera; Pieles, de Eduardo Casanova; o Most Beautiful Island, de Ana Asensio. Igualmente aclamaron la narrativa alternativa con la proyección de la primera temporada de la webserie Paquita Salas y conferencias como la mesa redonda sobre Distribución en el siglo XXI o el encuentro con Manuel Bartual en torno a Twitter, además de actividades infantiles.

    El director Mike Mills cerró el coloquio reconociendo: “Cuando terminas una película es como si ésta muriera. Sin embargo. Vuelve a la vida cuando la gente la ve”. Gracias a Rizoma, Mujeres del siglo XX ha podido volver en sí y contar con una pequeña parte del verdadero recorrido que merece.