Josefina Molina es Premio Nacional de Cine 2019

La cineasta cordobesa, autora de películas como la impresionante 'Función de noche' (1981) o la serie 'Teresa de Jesús' (1984) ve reconocida su trayectoria.

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30 de agosto de 2019

El jurado del Premio Nacional de Cinematografía, concedido por el ICAA y el Ministerio de Cultura y Deporte, ha acordado que el galardón de este año sea para la directora Josefina Molina. El jurado ha destacado su labor como “cineasta y maestra de cineastas, su labor demuestra un empeño personal porque haya una mayor representación de mujeres en la industria cinematográfica”.

Nacida en Córdoba en 1936, Josefina Molina comenzó dedicándose a la dirección teatral, sin dejar de mostrar interés por la realización cinematográfica. En 1967 fue la primera mujer que obtuvo el título de directora/realizadora en la Escuela Oficial de Cine; poco antes que Cecilia Bartolomé Pilar Miró, únicas mujeres cineastas de aquella generación.

Mientras estudiaba cine, Josefina Molina ya dirigía montajes teatrales en TVE dentro de los espacios Hora once Estudio 1, con adaptaciones como La metamorfosis o El camino. Su primer largometraje cinematográfico fue Vera, un cuento cruel (1974), adaptación del francés Auguste de Villiers de L’Isle-Adam protagonizada por Fernando Fernán Gómez que antes de convertirse en película se emitió como uno de los capítulos de Hora once.

Su mayor obra maestra, y una de las películas más excepcionales de la historia del cine español, es Función de noche (1981). A medio camino entre el drama psicológico, el retrato social de la condición de la mujer durante la Transición y el documental desnudo, la cineasta muestra la reapertura y cicatrización en directo de las heridas de la separación de los actores Lola Herrera Daniel Dicenta. Divorciados varios años antes, con la excusa de una representación de Cinco horas con Mario protagonizada por Herrera, Molina convirtió el camerino de la actriz en el confesionario de su relación.

Posteriormente dirigió de nuevo a Fernán Gómez en Esquilache (1989) y en La Lola se va a los puertos (1993) colaboró con Rocío Jurado, Paco Rabal José Sancho. 

Molina también tiene un rol fundamental en la defensa de la mujer dentro de la industria audiovisual. CIMA, la asociación de mujeres cineastas, se fundó en el año 2006 gracias a su donación del premio Val de Omar que le había otorgado la Junta de Andalucía. En 2011 fue galardonada con el Goya de Honor.