Abominaciones cósmicas: el cine de H. P. Lovecraft

Recuperamos filmes inspirados por la obra del autor más primigenio.

Por - 20 de agosto de 2018

Amigo y mentor de personajes tan dispares como Robert Bloch (guionista de Psicosis) y el creador de Conan el bárbaro, Robert E. Howard, el escritor Howard Philips Lovecraft no se comió un colín en vida, económicamente hablando, y falleció en la pobreza más absoluta dejando su obra diseminada en revistas baratas y fanzines. Sin embargo, sus cuentos (en especial los llamados Mitos de Cthulhu), llenos de libros prohibidos, criaturas metamórficas y dioses de nombres impronunciables, cambiaron para siempre el género de terror en todos los ámbitos… incluido el cine. Y, para recordarlo, te ofrecemos una lista de películas que bebieron de sus historias de terror primigenias y blasfemas. Como se dice en estas ocasiones, lectores, ¡Iä Shub Niggurath!

Re-Animator (1985) 

Por más que les pese a algunos talifanes, la película más aprovechable que se ha rodado a partir de un relato lovecraftiano (Herbert West, reanimador)  es este ejercicio de horror cachondo, dirigido por Stuart Gordon y con el impagable Jeffrey Combs interpretando a un científico que resucita a los muertos, enteros o por partes.

Horror primigenio: 7 sobre 10. La historia tiene más bien poco que ver con los terroríficos mitos de Cthulhu, pero escenas como la de la cabeza lujuriosa nos siguen dando yuyu (y risa).

Terror en Dunwich (1970)

Tras adaptar todos los relatos de Edgar Allan Poe habidos y por haber, el viejo zorro de Roger Corman decidió atreverse (como productor) con el otro gran maestro del terror estadounidense. Esta película, protagonizada por un Dean Stockwell acartonadísimo y la ex estrella adolescente Sandra Dee, adapta uno de los relatos canónicos del ciclo de los Primigenios, contando además en su reparto con Talia Coppola, la hermana de ese ente primordial que habría de dirigir El Padrino.

Horror primigenio: 7,5 sobre 10. La película es extremadamente cutre y las pintas setenteras de los protagonistas no le hacen ningún favor, pero oír a Stockwell pronunciando el aberrante nombre de Yog Sototh es todo un punto.

Posesión infernal (1981)

Aparte de por su ocasional mención de las fuerzas primigenias, el debut de Sam Raimi (y sus secuelas Terroríficamente muertos y El ejército de las tinieblas) no tendrían mucho que ver con el universo de Lovecraft, si no fuera por…. ¡El Necronomicón! Exactamente, lectores: ese libro maligno que tantos dolores de cabeza (y de brazo) le da a Bruce Campbell es el tomo maléfico escrito por el árabe loco Abdul Alhazred, seguramente el volumen imaginario más famoso de la literatura de terror.

Horror primigenio: 7 sobre 10. Si H. P. hubiese aparcado sus neuras alguna vez para escribir un relato slasher sobrenatural, sospechamos que se hubiera parecido mucho a esto.

Necronomicón (1993)

Aunque mencionar el blasfemo volumen de Alhazred es muy peligroso, esta película lo tomó como título. Y es que el productor de Re-Animator, Brian Yuzna, impulsó la realización de este filme colectivo que adapta tres relatos del maestro: Las ratas en las paredes, Aire frío y El que susurra en la oscuridad. Los espisodios son bastante cutres, y demuestran que la literatura lovecraftiana se presta más bien poco a ser llevada al cine. Pero, aun así…

Horror primigenio: 6 sobre 10. Porque, si este filme se salva del 5 pelao, es gracias a que Jeffrey Combs da vida al mismísimo Lovecraft en una historia que sirve de introducción a los relatos. Esta es la mejor parte de Necronomicón, y el actor lo borda.

La mansión de los Cthulhu (1990)

Juan Piquer Simón, uno de nuestros más ilustres artesanos de la serie B, empleó el nombre del dios primigenio más famoso para bautizar esta película. La cual, todo hay que decirlo, sólo tiene una conexión directa con los mundos de Lovecraft: su nombre. Como los Primigenios se enteren…

Horror primigenio: 3 sobre 10. Si te interesan las películas de terror cutres, o si tienes debilidad por la obra de Piquer Simón, tal vez la disfrutes. Pero el talento terrorífico de Mil gritos tiene la noche está ausente de esta cinta.

Dagon: la secta del mar (2000)

Antiguos megalitos, bosques umbríos, mansiones centenarias, rocosas costas y acantilados… Si Nueva Inglaterra es el lugar lovecraftiano por excelencia de EE UU, Galicia es el lugar perfecto para ambientar un cuento de terror primordial en la Península, y así lo entendió Brian Yuzna. La productora Fantastic Factory, creada en España por el impulsor de Re-Animator, adaptó el cuento La sombra sobre Innsmouth en esta película, nominada al premio gordo en Sitges.

Horror primigenio: 8 sobre 10. Técnicamente el filme no es ninguna maravilla, pero la soltura de su adaptación (el pueblo de Innsmouth es Imboca, y la familia Marsh pasa a llamarse Cambarro) más la presencia de Paco Rabal, en su último papel, hacen que Dagon huela a pescado podrido. Lo cual, claro, es un elogio.

Cthulhu (2007)

De nuevo nos encontramos con una adaptación de La sombra sobre Innsmouth, con su pueblo siniestro, sus rituales aberrantes y sus Profundos, híbridos de humano y pez abisal. El único filme de Dan Gildark lleva el relato al cine con bastante más exactitud que Dagon, introduciendo además un tema sutilmente intuído en las obras de Lovecraft: el miedo al sexo.

Horror primigenio: 7,5 sobre 10. Al igual que su predecesora Dagon, Cthulhu no es ninguna obra maestra, pero el hecho de que el protagonista sea gay y se vea obligado a copular con una entidad (hembra) de las profundidades tiene el nivel adecuado de viscosidad.

La niebla (2007)

Tenemos una adivinanza para vosotros, queridos profunditos: ¿cuál es el discípulo más célebre de Lovecraft en la literatura contemporánea? Pues cuál va a ser: Stephen King, que por algo es también de Nueva Inglaterra. Frank Darabont, el cineasta que mejor ha sabido llevarse con el autor de It, adapta aquí uno de sus relatos de mayor raigambre primigenia, con sobredosis de tentáculos y espantos incognoscibles.

Horror primigenio: 8 sobre 10. Mas allá de las viscosidades de otro mundo, y del pasmo ante lo desconocido, King y Darabont aciertan en La niebla con uno de los elementos fundamentales del terror lovecraftiano: la desesperación del ser humano ante su insignificancia.

El sello de Satán (1995)

¿Qué tiene que ver esta película, homenaje sobrenatural al cine noir de los años 40, con Lovecraft? Nada en absoluto… Salvo el nombre de su protagonista: el detective al que Dennis Hopper da vida en este telefilme de HBO es, justamente, Howard Philips Lovecraft.

Horror primigenio: 6 sobre 10. Más allá del cariñoso guiño que hemos mencionado, el filme está bastante bien, llevando la Caza de Brujas del senador McCarthy a un plano, digamos, más literal. Además, un gandalla como Hopper podría mirar a los Otros Dioses a la cara sin despeinarse.

La herencia Valdemar (2010)

Estrenada en dos partes (la segunda se tituló La sombra prohibida), la película de José Luis Alemán pretendía homenajear al terror español de serie B y al maestro Lovecraft, contando para ello con actores como Óscar Jaenada, Eusebio Poncela o un Paul Naschi ya muy ancianito. Si las buenas intenciones bastasen para hacer un buen filme, estaríamos hablando de una obra maestra. Pero nos tememos que no es así ni de lejos.

Horror primigenio: 5,5 sobre 10. Las abundantes referencias a la mitología primigenia, el hecho de ver a Poncela como sacerdote del Gran Antiguo y la presencia del propio Cthulhu (¿pero no habíamos quedado en que este dormía bajo el Pacífico?) no compensan una manifiesta cutrez y un guión, cuanto menos, afectado y confuso. Por no hablar de los intentos de Jaenada por pronunciar “¡Chultu!”.

En la boca del miedo (1994)

Con su sano cachondeo habitual, el maestro John Carpenter mata dos criaturas abisales de un tiro en esta película, que concluye la Trilogía del Apocalipsis iniciada con La Cosa El príncipe de las tinieblas. Porque, además de involucrar a Sam Neill en una trama de saber prohibido y entes extramundanos, convierte en el epicentro de la misma a un escritor (Jürgen Prochnow) muy, pero que muy inspirado en su amigo Stephen King.

Horror primigenio: 9 sobre 10. El órdago que Carpenter le gasta a la obra lovecraftiana en este filme es de antología. Porque, guiños aparte, no sólo capta su tono de desolación cósmica mejor que casi cualquier otra película de la lista, sino que también aborda un tropo imprescindible en el autor: el libro prohibido. Y si de ese libro hacen una adaptación al cine, ni te contamos.

The Call Of Cthulhu (2005)

La mismísima H. P. Lovecraft Historical Society acometió una tarea titánica: adaptar, con medios artesanales y fidelidad al texto original, el relato más famoso de Lovecraft, La llamada de Cthulhu. El resultado es una encomiable rareza que, por desgracia, permanece inédita en España y sólo puede adquirirse mediante dvd de importación. El año pasado, los mismos autores se atrevieron con otra pieza clave de la obra lovecraftiana, The Whisperer In The Darkness.

Horror primigenio: 10 sobre 10. De exquisita factura y realizada con una gran maestría técnica, esta película no sólo es un gran homenaje a Lovecraft, sino también al cine mudo de terror. ¡Chúpate esos tentáculos, The Artist!

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