5 obras maestras para recordar la Primera Guerra Mundial

La Gran Ilusión (1937)

Primera película rodada en un idioma diferente al inglés que fue nominada al Oscar a Mejor Película, esta obra maestra de Jean Renoir sobre un grupo de prisioneros franceses en la Primera Guerra Mundial levantó no pocas ampollas en la Europa que se acercaba a una nueva contienda bélica.

Adiós a las armas (1932)

Frank Borzage adaptaba -con algún cambio- la novela de Hemingway y la dotaba de un repartazo formado por Gary Cooper, Adolphe Menjou y la hoy, algo olvidada, Helen Hayes.

Senderos de gloria (1957)

Posiblemente, la película que cambió para siempre la trayectoria de un joven prodigio llamado Stanley Kubrick.

Fábula antimilitarista por antonomasia, tiene uno de los finales más demoledores que jamás se hayan rodado en la historia del cine bélico.

Capitán Conan (1996)

Bertrand Tavernier se lanzaba al frente oriental de la contienda en esta adaptación del libro de Roger Vercel que -con algún eco de Senderos de Gloria– narraba un injusto proceso militar.

Celebrada película durante la década de los 90 que aunque hoy ha sido olvidada, se hizo con el César a Mejor Director y Mejor Actor.

Hotel Imperial (1939)

Una de las varias adaptaciones de la obra de teatro del superguionista húngaro Lajos Biró que contó en primera persona la historia de un hotel situado en mitad del frente austro-ruso.

Ejemplo como pocos de meter tensión en las menores localizaciones posibles, fue la película en cuyo rodaje casi fallece Ray Milland.

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