CRÍTICA

Wonder

7

Por
21 de noviembre de 2017

Nos temíamos lo peor: esta película sobre Auggie, un niño con una deformidad facial que trata de encajar en la escuela, sonaba a drama sentimentaloide. ¿Se puede acaso evitar caer en la lágrima fácil con semejante premisa? Pues sí, se puede. La mayor virtud de Wonder es, precisamente, cómo capea cualquier amago de sensiblería barata al que se presta su historia.

Como ya hiciera en Las ventajas de ser un marginado, Stephen Chbosky se vale de una todopoderosa aliada: la empatía. Si Logan Lerman, Emma Watson y Ezra Miller apelaban a nuestro yo adolescente, los pequeños protagonistas de esta película (entrañable Jacob Tremblay en la piel de Auggie, sobresaliente Noah Jupe como preadolescente en busca de su lugar en el instituto) nos remiten a nuestra más tierna infancia. Una en la que nos enfrentábamos a nuestros amigos con sables de luz creyéndonos Luke o Anakin Skywalker (depende de la generación de cada uno), y fingíamos hablar con nuestros personajes favoritos del cine, como ese Chewbacca con el que Auggie se desahoga. El acoso escolar, el miedo al rechazo o las dinámicas familiares están presentes (que se lo digan al ceño fruncido de Julia Roberts), pero el filme los aborda desde el humor y bajo la sabia mirada de un niño. Así al menos tenemos la certeza de que cualquier lágrima que derramemos será auténtica. El melodrama es cosa de mayores.

Solo unos niños (y Chewbacca) pueden hacernos llorar sin artificios.

SINOPSIS:

Es la historia de Auggie, un niño con una deformidad facial que se enfrenta por primera vez al colegio y el resto de niños.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN: , ,

PAIS: EE UU

DURACIÓN: 113 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: EOne Films

ESTRENO: 01 de Diciembre de 2017