CRÍTICA

¡Va por nosotras!

7

Por
25 de agosto de 2020

Una de las escenas más bellas y plásticas de la historia del fútbol, rememorada en esta nueva película de Mohamed Hamidi, tuvo lugar en el Mundial de España, en el Estadio Sánchez Pizjuán de Sevilla, el 8 de julio de 1982. En el minuto 60 del partido de semifinales que enfrentaba a Francia contra Alemania, el galo Patrick Battiston se interna en el área rival y el portero germano, Harald Schumacher, uno de los peores deportistas de la historia, le pega un meneo que le deja con tres dientes rotos, una vértebra fracturada y conmoción cerebral. Mientras los camilleros sacan del campo al maltrecho Battiston, Michel Platini, su mejor amigo y estrella de Francia, le coge la mano en una instantánea imborrable de lo que significa compartir un escudo. Una revista también es un poco como un equipo de fútbol. En condiciones normales, teniendo en cuenta que el director de esta revista es el mayor especialista español –y probablemente mundial– sobre la intersección entre fútbol y cine, sería él quien escribiría esta crítica. La vida, en una sucia jugarreta a lo Schumacher, lo ha impedido, así que le toca a un servidor saltar al campo con esa inseguridad del suplente de la estrella.

De suplentes convertidos en titulares por obligación va también esta historia. Por esas cosas de la testosterona y sus diabólicos efectos en el cuerpo masculino, toda una plantilla es suspendida de una competición regional y deben ser sustituidos por sus parejas. Hamidi, que demostró su buena mano con la comedia amable de fondo social en La vaca, quiere aprovechar la gran racha del fútbol femenino, en un momento de auge por méritos propios e intereses comerciales. Lo consigue a medias. Toda la película desprende la sensación de ser un rondito vistoso con mucho pase preciosista pero falto de gol. Como en el fútbol, en esto del cine también hay muchas formas de ganar, pero digamos que lo que mandan los cánones es alcanzar la épica con algo del tipo parar un penalti en el último minuto a lo Robert Hatch/Sylvester Stallone en Evasión o victoria. A Hamidi, ese éxtasis se le escapa en la prórroga en una decisión técnica inexplicable. Lo mismo le ocurre con las pinceladas sociales. Se nota que el vestuario de los guionistas huele mucho a hombre (con Hamidi y Alain-Michel Blanc al mando). Se echa de menos ahondar en las problemáticas femeninas, más allá de la conciliación de biberones y balones y el machismo de baja intensidad. Que el protagonista de una película supuestamente feminista sea un hombre como Kad Merad da indicios de que los creadores están algo confundidos con la táctica para ganar el partido de la igualdad de géneros. Es la demostración de que, si el fútbol femenino tiene mucho camino por delante, lo mismo sucede con las historias de mujeres en el cine.

El filme no consigue ir más allá de la feelgoood movie, lo cual es suficiente. Como en la vida real, hay quien aspira a ganar la Champions y quien quiere que su parroquia se lo pase bien y llene el estadio. A otros, menos ambiciosos, no nos importa el resultado: nos basta con saltar al campo, ayudar al equipo y coger de la mano a un compañero cuando la vida –o el Schumacher de turno–, le embiste a traición.

Buenos fundamentos con falta de remate.

SINOPSIS:

Una pelea supone la suspensión hasta el final de la temporada para el equipo de fútbol de Clourrières. Para salvar a este equipo del norte de Francia, el entrenador decide crear un equipo conformado solo por mujeres para poder finalizar el campeonato. Esto cambiará la vida de muchas de las familias de la zona y alterará los códigos preestablecidos en esta pequeña comunidad.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , , ,

GUIÓN: , ,

PAIS: Francia

DURACIÓN: 95 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA:

ESTRENO: 26 de Agosto de 2020