CRÍTICA

Una mujer fantástica

8

Por
25 de septiembre de 2017

En Una mujer fantástica, Marina Vidal es amenazada, apaleada, acusada de perversión. Su pareja, un elegante empresario textil, cincuentón, coqueto y culto, muere súbitamente la noche de su aniversario, después de una romántica noche de celebración y un vale por “dos pasajes para conocer Iguazú”. La familia de él, el hermano huevón, la exmujer pija, el hijo bestial, no termina de entender qué hacía su ser querido recién fallecido con una persona transexual, que no es ni hombre ni mujer, le llegan a decir. Su luto se convierte en rabia, violencia y miseria hacia Marina Vidal como si ella no sufriera.

Sebastián Lelio (Gloria), que sigue cursando con nota su peculiar máster en mujeres fuertes, acompaña a este personaje fantásticamente interpretado por Daniela Vega invitándonos a recorrer dos mundos igual de fascinantes. Por un lado, el del rechazo de la sociedad a las personas que sienten que nacieron en el cuerpo equivocado. Pero, por otro, y quizás esto sea lo más interesante, el de la inaguantable soledad que trae consigo la muerte. No hacían falta las metáforas visuales con las que Lelio salpimenta el filme, bastaba esa subtrama de búsqueda de pasajes perdidos y esas torrenciales cataratas, el abuso y la incomprensión de los otros, para construir esta brutal hipérbole del vacío que dejan nuestros seres queridos cuando se marchan definitivamente.

Brutal hipérbole del vacío que dejan los muertos cuando se marchan.

SINOPSIS:

Orlando muere repentinamente una noche después de celebrar el aniversario con su novia, Marina. Ella es quien le lleva al hospital y quien tendrá que dar la noticia a la familia, que la toma contra ella porque no entienden cómo su padre, exmarido, hermano, amigo estaba enamorado de una mujer transexual.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN: ,

PAIS: Chile, Alemania, España, EE UU

DURACIÓN: 104 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: BTeam Pictures

ESTRENO: 11 de Octubre de 2017