CRÍTICA

Toy Story 4

7

Por
14 de junio de 2019

“¿De verdad hacía falta?”: esa es la pregunta que uno se hace ante Toy Story 4. Y responderla es demasiado fácil porque, hace nueve años (¡nueve!), Toy Story 3 llegó a su fin con un remate tan inapelable que hacía parecer descabellada la producción de más entregas. En su último tramo, la tercera aventura de Buzz Lightyear y Woody nos hacía mirar al pozo, primero, para después llevarnos cabalgando hasta el horizonte silbando Hay un amigo en mí. Y su moraleja, pese a sonar a topicazo sobre el papel, acababa siendo un teorema con demostración y todo. Una vez que te han convencido de que mientras hay vida hay esperanza, ¿qué más se puede añadir?

De esta manera, cuando uno se pregunta si esta película es necesaria para Toy Story, para Pixar o para el público en general, la respuesta está clara: “No”.

Pero, aunque uno esté seguro de que Toy Story 4 no hace falta, tiene la obligación de valorarla como película. Y aquí está el lado positivo de nuestro mensaje: resulta que Toy Story 4 es buena. “Buena”, sin más, en oposición a “pionera” (como la entrega inaugural), “prodigiosa” (20 años ya, y quien suscribe sigue sin encontrarle defectos a Toy Story 2) o “escalofriante” como el tercer filme. Pero buena, al fin y al cabo, y digna de que uno se repachingue en la butaca para echar unas risas y unas lágrimas (esto es Pixar, ¿qué te esperabas?) con su pandilla de plástico.

El mérito de Toy Story 4 parece mayor si uno recuerda que, justo tras el despido de John Lasseter por acoso sexual, a la película le toca la papeleta de presentar al primer juguete postMeToo. Y sale bien librada, porque esa Bo Peep metamorfoseada de figurante con frase a superheroína resulta mucho más carismática de lo esperable.

Por lo demás, el filme nos recuerda que el valor de una Toy Story se mide en buena parte por el de su catálogo de secundarios. Mucho se ha escrito sobre Duque Boom, ese motorista de facciones tan rígidas como las de Keanu Reeves (y bien que se cachondea el propio de ello poniéndole voz en VO), pero quienes destacan son los peluches interpretados por Key & Peele: ellos se llevan el mejor running gag de la película, y eso basta para ponerles un monumento.

Sumando a esto el apartado técnico más espléndido que el dinero puede comprar, Toy Story 4 aguanta el tipo sin darnos ganas de marchar sobre Emeryville con horcas y antorchas. Pero, al mismo tiempo, hay algo en ella que parece no encajar. Puede que sea la tristeza de ver a sus protagonistas convertidos en figuras casi de relleno (Buzz Lightyear se queda en alivio cómico, y del arco argumental de Woody cada uno tendrá su opinión), o la forma en la que el guion se desenvuelve con uno de los temas básicos del serial: la tensión entre el individuo y la comunidad.

La cuestión es que, en general, todo transmite la sensación de un fin de ciclo, o incluso de cierto agotamiento de ideas. Esperemos que Pixar reaccione juiciosamente y decida que, esta vez sí, es el momento de cerrar la juguetería.

No es necesaria, sí es divertida: la cuarta aventura de Buzz y Woody sería la ocasión perfecta para cerrar dignamente la juguetería.

SINOPSIS:

Tras mudarse a la habitación de Bonnie, Buzz Lightyear, el sheriff Woody y el resto de juguetes deben enfrentarse a un nuevo desafío: su dueña ha vuelto de su primer día en preescolar con Forky, una criatura de fabricación casera que no les traerá más que problemas. Cuando, para colmo, deban emprender un viaje, se reencontrarán con viejas amigas y se meterán en nuevos embrollos tras los que nada volverá a ser como antes.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: , ,

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN: ,

PAIS: EE. UU.

DURACIÓN: 100 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Disney

ESTRENO: 21 de Junio de 2019