CRÍTICA

The Love Witch

8

Por
21 de junio de 2017

Anna Biller, autora de The Love Witch, afirma que su interés por los modelos del filme es escaso, más allá del deseo de deconstruirlos. Si tal cosa es verdad, la cineasta habrá sufrido mucho teniendo que estudiar al dedillo el terror de serie B de los 60 y 70, a fin de replicar su estética con mimo… y destruir su ideología con regodeo.

De la misma manera que, en The Duke of Burgundy, Peter Strickland recreó cierto cine erótico para poner al descubierto sus dinámicas de poder, The Love Witch toma por asalto los tropos sexuales de sus referentes. El resultado no parece del todo un ejercicio de deconstrucción sesuda, pero tampoco s mera ironía: aquí, las collejas van en serio. Los galanes acartonados, el ocultismo pop, las promesas falsas de la revolución sexual, son algunos de los materiales que caen por el sumidero de una narración calcada (aposta) de la de Psicosis. Tan lograda está la sátira, que uno siente ganas de invitar a Anna Biller a una maratón de Paul Naschy, Juan Piquer Simón, Jess Franco y compañía, a ver qué le sale.

Pero, más allá de su factura técnica y de su guión (al cual, en ocasiones, se le ven demasiado las costuras ‘de tesis’), The Love Witch acaba fascinando gracias a Samantha Robinson. Sacándole filo a cada aleteo de pestañas postizas, cada conjuro y cada apuñalamiento, la actriz acaba por crear un monstruo modélico: irreparablemente roto, y condenado a no obtener nunca lo que desea.

Una manzana envenenada en Technicolor.

SINOPSIS:

Elaine prepara pociones y hechizos en su casa para encontrar a un hombre que la quiera. Ellos no se resisten a su magia de joven bruja, pero al poco aparecen asesinados.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: EE UU

DURACIÓN: 120 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: La Aventura Audiovisual

ESTRENO: 07 de Julio de 2017