CRÍTICA

The Limehouse Golem

7

Por
31 de julio de 2017

Preclaro historiador y novelista muy apañado, Peter Ackroyd pasa por ser el mayor experto vivo en la capital británica. Algo que le ha dado para escribir monumentos como Londres, una biografía, y también (en su obra de ficción Dan Leno, el golem y el music hall) para inventarse su propio destripador victoriano. Una trayectoria que contrasta con la de Juan Carlos Medina, español nacido en Miami cuyo estilo fílmico tira a lo internacional, y cuyo debut, la interesante Insensibles, pasó sin pena ni gloria.

A veces, las combinaciones de opuestos funcionan, y The Limehouse Golem nos lo recuerda. La narrativa del filme y su puesta en escena recuerdan a los capítulos buenos de Penny Dreadful (que bastante es), pero Medina disfruta con los morbos posmodernos del original: este debe de ser el único filme de la historia que nos muestra a Karl Marx como sospechoso de asesinar prostitutas. Y, entre tanto jirón de niebla y borbotón de sangre, brilla la química entre los protagonistas: Bill Nighy (que se incorporó para sustituir a Alan Rickman) como último mono de Scotland Yard, y Olivia Cooke como la actriz de varietés juzgada por uxoricidio, cuya vida (triste, claro) sirve de espinazo al cuento.

The Limehouse Golem llega a la cartelera española justo en el momento perfecto para ser ignorada. Pero es posible que, dentro de unos años, se haya ganado una reputación entre los amantes de lo raro y lo macabro.

Morbosa fábula sobre los monstruos, la verdad y el teatro.

SINOPSIS:

Londres, 1880. La ciudad vive aterrorizada por una serie de asesinatos. Creen que el responsable es un hombre que ni siquiera sea real: Golem.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , , ,

GUIÓN:

PAIS: Reino Unido

DURACIÓN: 109 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Alfa Pictures

ESTRENO: 08 de Septiembre de 2017