CRÍTICA

Mil noches, una boda (Party Girl)

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Por
24 de noviembre de 2014

La soledad era esto. Sentarte en la barra de un bar, bailar para tus clientes, animarles a beber. Tener 60 años y ser esa party girl la chica que siempre anima la fiesta. La de los ojos grandes y tristes, la que dejó de hablarse con sus hijos, la que espera algo que no acaba nunca por llegar. Cuando Mil noches, una boda ganó en Cannes (ópera prima y mejor reparto) dijeron de ella que era “una película salvaje y de gran corazón”. Pero es mucho más. Porque Angélique duda cuando uno de sus clientes le propone en matrimonio. Duda porque no tiene miedo a envejecer sola. Una lección vital que nos regala una sexagenaria que se siente hermosa bailando para los desconocidos, pero no en la cama junto a su marido. Mil noches, una boda, además, cuenta con una magnífica intrahistoria que la hace aún más entrañable, sincera y valiente. Ese cine costumbrista del que tenemos buena cuenta en España con los casos de la Carmina de Paco León o las apariciones en su cine de Paquita, la madre de Almodóvar. Angélique Litzenburger, la protagonista, en realidad se interpreta a sí misma, dirigida por uno de sus hijos (Samuel Theis), que también aparece junto a sus hermanos. La soledad no es estar solo, es sentirse solo y, aunque Angélique recupere el contacto con sus hijos, parte del pasado olvidado, tenga amigos y disfrute cada momento, añora la libertad de quien vive su propia vida, sin miedos ni temores infundados por una sociedad que inventa esos demonios. Mil noches, una boda nos invita a reflexionar sobre nuestros deseos reales, sobre la autenticidad de nuestras motivaciones y sobre lo que verdaderamente queremos encontrarnos cuando buscamos ese (falso) santo grial al que hemos dado en llamar felicidad.

Para los que creen que la vida no tiene sentido. O al menos el que se espera por todos.

SINOPSIS:

Angélique tiene 60 años y le sigue gustando la fiesta y divertirse con los hombres. Por la noche, para ganarse la vida, les invita a beber en un cabaret cercano a la frontera entre Francia y Alemania. Pero un día, un antiguo cliente llamado Michel le pide la mano con lo que su sueño de niña por fin se ve realizado. Este matrimonio es la oportunidad que esperaba Angélique para por fin cambiar de vida.

Mil noches, una boda (Party Girl)

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR: , ,

REPARTO: ,

GUIÓN: , ,

PAIS: Francia

DURACIÓN: 95

EDAD RECOMENDADA: na

DISTRIBUIDORA: Karma

ESTRENO: 05 de Diciembre de 2014