CRÍTICA

L’Ofrena

7

Por
14 de septiembre de 2020

Hubo un tiempo en que un desconocido con una caja en el umbral de una puerta te llevaba, automáticamente, no a pensar en el repartidor de Amazon, sino en la historia Botón, botón, de Richard Matheson, objeto de sendas adaptaciones cinematográficas de Peter Medak y Richard Kelly. El inicio de L’ofrena tiene algo de esta época dorada de la ciencia-ficción amamantada a la sombra de Rod Serling y La dimensión desconocida, que encontraba lo extraordinario en la más monótona de las rutinas.

Sin embargo, cuando abrimos el paquete, el regalo es grisáceamente notarial: la despedida de un futuro difunto a sus seres queridos. Un alud de recuerdos y un catálogo de disculpas. La película vira así hacia un drama más convencional sobre la necesidad de perdonar. Dos líneas temporales se alternan hasta cruzarse en el desenlace, muy en la onda de otra referencia literaria también adaptada al cine como El país del agua o de la revisión del melodrama de Eric Cianfrance (Blue Valentine). El filme mantiene la intriga, tal vez por cierto tremendismo congénito a los ibéricos, que siempre nos lleva a esperar de lo desconocido el desenlace más truculento. Como no se produce, nos quedamos un poco con las ganas de saciar nuestro sadismo. Junto con la magnética Claudia Riera es esa habilidad para la tensión enfermiza, construida con la argamasa de unas relaciones de pareja malsanas, lo más relevante del filme.

El pasado llama a la puerta… y no acepta devoluciones.

SINOPSIS:

Violeta visita a Rita, la mujer de su amor de la adolescencia, el cual marcó su vida después de abandonarla. Allí descubrirá que ella es la clave para reescribir su historia.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , , ,

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN: 90 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Alfa Pictures

ESTRENO: 18 de Septiembre de 2020