CRÍTICA

Kedi (Gatos de Estambul)

7

Por
21 de junio de 2017

De Bizancio ya no queda ni el polvo. El Imperio otomano también cayó. Y Erdogan… pues a ver cuánto dura. Sin embargo, los gatos de Estambul siguen paseándose por la ciudad, y, a juzgar por lo que muestra Kedi, seguirán haciéndolo hasta que el Bósforo se la trague. Siguiendo a varios felinos callejeros, y a los humanos que les ayudan, este documental describe esa simbiosis donde la parte peluda se dedica a lo que mejor se le da (vivir sin dar golpe) mientras los bípedos se apoyan en ella para sostener su autoestima y, a veces, su cordura, desde el barquero que cuida gatitos por gratitud hasta la pintora que ve en las hembras un modelo de autosuficiencia femenina. El único “pero”: la película cae a veces en la tentación de mirar con sentimentalismo a seres que, en el fondo, no dejan de ser unos supervivientes sin escrúpulos. Muy monos, eso sí.

Los sultanes de Estambul tienen rabo y dicen “miau”.

SINOPSIS:

Un paseo por la ciudad de Estambul desde otro punto de vista: el de sus gatos que pueblan sus calles desde hace años.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: Turquía, EE UU

DURACIÓN: 79 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Avalon

ESTRENO: 21 de Julio de 2017