CRÍTICA

Fantasy Island

4

Por
14 de febrero de 2020

La implacable máquina recicladora de Hollywood llega este fin de semana a las costas de Fantasy Island. El paradisiaco enclave fue propiedad televisiva, en la década de los 70, de Ricardo Montalbán y, a finales de los 90, de Malcom McDowell. La base era siempre la misma: un carismático demiurgo que convertía los sueños de los visitantes en realidad, en una especie de versión playera y moralizante de Vacaciones en el mar. Montalbán y su inseparable Tattoo (Hervé Villechaize, el minivillano de El hombre de la pistola de oro, el mini Felipe González de Gurruchaga), eran dos personajes dickensianos, un poco a la manera del Fantasma de las navidades pasadas o futuras, según convenía, pero en versión salitre, bañador y crema solar.

Casi todo eso se ha perdido en esta nueva versión. En buena medida, porque la fantasía no es tanto la de los protagonistas como la de la productora. Estamos hablando de Blumhouse, que se ha hecho de oro reivindicando el terror grueso y domesticando el torture porn para las masas. Lo que ellos desean, por encima de todo, es una película que sirva de marco a una carrera por la supervivencia sangrienta, su pasatiempo favorito. Y eso es lo que le piden a esta isla de los deseos.

Así, cada vez que el filme coquetea con el cine de aventuras familiar al estilo, digamos, Jumanji, aparece un dentista cachitas con la boca grapada dispuesto a amputar sin anestesia el brazo de una de las protagonistas, o un mercenario de gatillo fácil directamente sacado de La purga, o un zombie cuyos ojos empiezan a supurar un líquido viscoso de color negro.

En la serie, el sentimiento de venganza y la adrenalina de la supervivencia era solo un par de elementos y no los de uso más frecuente; en su adaptación, son la piedra angular de un guion demasiado enmarañado: las diferentes fantasías están conectadas entre sí con calzador. Pero quizás el problema de fondo sea que la capacidad para fantasear de sus protagonistas, el punto de partida de la historia, es realmente pobre. Si todo con lo que sueñan es con mujeres, hombres y viceversa, más un poco de ardor guerrero, igual es que tienen poca imaginación. O una imaginación poco cinematográfica. Para eso, sinceramente, ya tenemos otra isla, La isla de las tentaciones que ha hecho famosos a Fani y Christofer. Quizás Blumhouse debía haber invitado a la isla a unos huéspedes (y a unos guionistas) con más inventiva que la de un concursante de reality.

Mucha isla, poca fantasía.

SINOPSIS:

Adaptación del homónimo programa de televisión de los años 70. El Sr. Roarke cumple todos los sueños de sus huéspedes, alojados en un resort de lujo en una remota isla tropical. El idílico viaje comenzará a convertirse en una pesadilla cuando los invitados descubran que deben resolver un misterio para poder salir vivos del lugar.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: ,

GUIÓN: , ,

PAIS: Estados Unidos

DURACIÓN: 110 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Sony

ESTRENO: 14 de Febrero de 2020