CRÍTICA

Éter

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Por
30 de enero de 2020

El octogenario Krzysztof Zanussi debutó en el cine en 1969 con La estructura de cristal, rodada en la Polonia comunista y en la que ya estaban presentes algunos de los temas centrales de su prolongada filmografía. Desde ese momento, su nombre permanece ligado a los grandes maestros del cine de su país como Andrzej Munk, del que fue alumno aventajado, o sus contemporáneos Andrzej Wajda y Krzystof Kieslowski.

A pesar de ello, su cine nunca ha alcanzado la trascendencia de sus compañeros de generación, probablemente por no buscar los claroscuros en las cuestiones morales que plantea, y su obra ha ido quedando descontextualizada con el paso del tiempo. O también por el empeño del director de obras tan notables como Iluminación (1973) o El año del sol tranquilo (1984), con la que obtuvo el León de Oro en Venecia, de convertir sus películas en una perpetua prolongación de sus inquietudes políticas -vinculadas en principio al anticomunismo, con nuevas derivas en la actualidad- y de su militancia católica. Son films de tesis cuya gran preocupación a nivel narrativo es claramente ideológica. Prueba de ello fue la biografía que consagró a la figura de Juan Pablo II (De un país lejano, 1981) y un acercamiento posterior a la creación literaria del fallecido Papa, cuando adaptó al cine Hermano de nuestro Dios, obra que firmaba el propio Karol Wojtyla.

El protagonista de su última película es un médico –al conoceremos durante toda la narración con el nombre de ‘doctor’- que administra éter a una mujer con la intención de violarla y acaba asesinándola. Las autoridades le condenan a muerte, pero logra evitar su pena y comienza su peregrinaje hasta encontrar de nuevo trabajo en un destacamento militar. La acción se traslada a un lugar llamado Galicia en la frontera del Imperio Austrohúngaro en Siberia, en 1912. Allí el médico sigue experimentado con el éter como analgésico del dolor y vehículo para alienar las conciencias.

El contexto histórico sirve a Zanussi para alimentar el debate en torno al enfrentamiento entre la ciencia y la religión, mientras establece un correlato visionario de las causas de los males que llevaron a Europa a la inminente I Guerra Mundial. El cineasta polaco asienta su aletargado estilo entre la sobriedad de su cámara y la creación de un ambiente de época -sustentado en la fotografía de Piotr Niemyjski-, lo que le lleva a desfallecer continuamente a pesar del intento por evitarlo en forma de inesperado giro. Aunque también demuestra su maestría a la hora de apoderarse de la psicología de su siniestro protagonista.

Zanussi presenta a hombre con conductas diabólicas, y esta vinculación con el mal se anuncia desde las imágenes que ilustran sus títulos de crédito. Porque la película se plantea como una relectura de Fausto. Y también como una reflexión en torno a la presencia del mal en la sociedad y sobre la cuestión de si en realidad es el propio hombre el que puede acabar convertido en un demonio, sin necesidad de pactar con el maligno. No se trata de un intento por permanecer fiel al espíritu del personaje literario en sus diversas versiones–como plasmó de forma magistral Aleksandr Sokurov en Fausto (2011)- sino de hablar de los mecanismos de poder. Sin embargo, tanto el enfrentamiento entre lo espiritual y lo científico como esta alegoría mefistotélica se muestran de una manera excesivamente esquemática y en un tono donde no hay lugar a la duda sobre de qué parte está la razón.

La figura de Fausto sirve como débil coartada para defender una (discutible) tesis moral, con algunos destellos narrativos, por parte de un director histórico.

SINOPSIS:

Frontera del Imperio Austrohúngaro, 1912. Un médico administra éter a una mujer con la intención de violarla y acaba asesinándola. Las autoridades le condenan a muerte, pero logra evitar su pena y comienza su peregrinaje hasta encontrar de nuevo trabajo en un destacamento militar, donde seguirá experimentando con los analgésicos.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

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GUIÓN:

PAIS: Polonia

DURACIÓN: 118 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Bosco Films

ESTRENO: 31 de Enero de 2020