CRÍTICA

El último verano

8

Por
10 de noviembre de 2016

Si hay algo en nuestros días que mueva el mundo, realmente mueva el mundo, es la economía. Por encima de intereses políticos, ideologías y, por supuesto, emociones, el dinero y las manos que lo mueven y lo acarician propulsan nuestros destinos. El del cine, por supuesto, no iba a ser menos. Y de eso habla esta película. De cómo los intereses de una industria (en este caso del cine) se van a llevar por delante a un oficio y a un artesano. En el caso que vemos es uno, pero sabemos, a lo largo del metraje nos enteramos, de que hay más. Se llama Miguel Ángel Rodriguez y tiene una empresa de cines de verano. Es decir, es el hombre que se encarga que en pueblos y ciudades se vean sobre paredes, telas o, donde sea, películas. Siempre proyectadas en celuloide, resistiendo al paso del tiempo, a través de proyectores, lentes, espejos y libros de cine que ayudan a equilibrar el encuadre. Puro romanticismo, pura vida, puro cine. Con ese mimo, y con cierta nostalgia necesaria, Leire Apellaniz retrata el fin de una era. Comienza la película con la proyección en una plaza del pueblo, en la que los rostros de los niños con los ojos abiertos recuerdan a esa pequeña de El espíritu de la colmena que se quedaba subyugada con la historia de Frankenstein, hasta que se la llevaba a casa y la hacia partícipe de sus sueños y pesadillas. De su vida. Y de eso habla esta película, de cómo el cine se ha metido en nuestra existencia para hacerla mejor. La directora debutante filma el proyector como a un personaje –con mimo, con amor– y lo convierte en un reflejo de su protagonista. Es una metáfora de imágenes estáticas, ritmo sosegado y con ruido de fondo de celuloide que corre y suena; que recuerda aquellos momentos en los que el cine nos ilumina la vida. Un documental tan vital, como triste y necesario para todos los que amamos el cine.

Para aquellos que eligen las películas sin leer las críticas (incluida ésta).

SINOPSIS:

Cada noche de verano, en algunos pequeños pueblos alejados de las capitales, autóctonos y veraneantes se acercan a las plazas para vivir la experiencia de asistir a una proyección de cine al aire libre en 35mm. Para que este evento sea posible, hay personas que trabajan sin descanso en jornadas que pueden ser las últimas, ya que el formato fotoquímico tradicional está desapareciendo a favor del cine digital.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN: 93 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Super 8

ESTRENO: 22 de Noviembre de 2016