CRÍTICA

El secreto de las abejas

6

Por
20 de junio de 2019

Pocas carreras más marcianas que la de Annabel Jankel: de iniciarse en la creación con el mítico Max Headroom, a dirigir a Dennis Hopper en ¡Super Mario Bros! Casi nada. El fracaso de la adaptación del videojuego de Nintendo la borró del mapa y le llevó a refugiarse en los vídeos musicales y la publicidad. Ahora regresa con otra adaptación, pero esta vez de una novela, en concreto de Fiona Shaw, ambientada en el RU de los años 50.

Jankel tiene mucho oficio y también mucha academia. Tal vez demasiada. Todo el interés estético
de la cineasta se emplea en recrear artesanalmente la época –con el clásico buen hacer del diseño
de producción británico– y en revivir digitalmente la colmena de las abejas del título. La directora lo fía todo a que la novedad de la historia es un romance, entre dos tremendas mujeres como son Holliday Grainger y Anna Paquin, que hacen lo que buenamente pueden por sugerir sin mostrar pues, en su afán normalizador, de naturalizar la relación entre ambas, la película adquiere tintes de drama familiar convencional que huye voluntariamente de todo lo que puede parecer remotamente escandaloso. Desde luego, no es una decisión de Paquin, famosa activista por los derechos LGTB. Más bien parece que Jankel, con su conservadurismo, no quiera caer en el ostracismo al que la condujeron sus decisiones de antaño.

Un lesbianismo excesivamente azucarado.

SINOPSIS:

La Dra. Jean Markham (Anna Paquin) vuelve a la ciudad tras años para hacerse cargo de la consulta médica de su padre tras su muerte. El pequeño Charlie (Gregor Selkirk) tiene una pelea en el patio del colegio y tiene que ir a su consulta. Pronto ambos se harán amigos y el niño llevará a su madre Lydia (Holliday Grainger). La magia surgirá entre ambas, pero el amor de dos mujeres en los años 50 parece ser fruto prohibido.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN: ,

PAIS: Reino Unido

DURACIÓN: 105 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Filmax

ESTRENO: 21 de Junio de 2019