CRÍTICA

Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho… ahora?

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Por
18 de diciembre de 2019

A veces, demasiadas, el cine recuerda a aquella frase de Benjamin Péret que tanto fascinaba a Buñuel: “¿Verdad que la mortadela está fabricada por ciegos?”. Esto es, cómo un producto mediocre aunque rentable es procesado, casi regurgitado, de nuevo y con idénticos ingredientes para alimentar sin pudor a estómagos poco exigentes. Philippe de Chauveron repite los tópicos, caricaturas y xenofobias burguesas de Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? en esta floja secuela, añadiendo más sal gruesa y revistiéndolo de un chauvinismo igual de ridículo para evitar que los “yernos Benetton” del protagonista huyan de la paradisíaca Francia. Muy poca gracia para un embutido recauchutado, sobre todo su desenlace nupcial. Ay, la vieja Europa…

Secuela sin el escaso chiste y chispa del original.

SINOPSIS:

La historia se repite otra vez tras la primera parte en la que los franceses Claude y Marie Verneuil se llevaban un disgusto al enterarse de que sus cuatro hijas se casaban con maridos de origen extranjero, para finalmente aceptarlo. En esta ocasión, los cuatro yernos han decidido irse de Francia a vivir fuera, por lo que la familia viajará por todo el mundo con nuevas aventuras.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , , , ,

GUIÓN: ,

PAIS: Francia

DURACIÓN: 99 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: A Contracorriente Films

ESTRENO: 20 de Diciembre de 2019