CRÍTICA

Chemical Hearts

6

Por
17 de agosto de 2020

El género literario Young Adult está siendo una fuente inagotable para Hollywood en los últimos años. Novelas escritas por y para adolescentes que quieren explicaciones sobre esta etapa de transición, un limbo entre la infancia y la edad adulta, como se define en Chemical Hearts, novela bestseller de Krystal Sutherland adaptada por Richard Tanne. Como en la mayoría de estas historias, el amor es el eje narrativo, a través del cual los años de instituto pueden ser más llevaderos o más martirio. Aquí, el protagonista (Austin Abrams) es un romántico empedernido, un intelectual, aficionado del kintsugi (la reparación de cerámica rota, un arte japonés) con una vida perfecta que aspira a un amor igual de perfecto hasta que se le cruza Grace (Lili Reinhart muy natural), nueva estudiante, que anda con bastón, viste con ropa de chico, está triste y lee obsesivamente los Sonetos de amor de Neruda. La explicación de toda esa coraza es un estrés postraumático tras un drama intenso, también un clásico de estas novelas. La intensidad de la adolescencia es explicada aquí a través del mejunje químico de hormonas por el que todos pasamos mejor o peor y en el que Neruda y sus palabras pueden ayudar. Una idea de conexiones químicas que a Tanne le sirve de excusa para transiciones coloristas y una reflexiva voz en off, la del perdido protagonista, cliché inseparable propio de su edad.

Drama y romance juvenil, hormonas enamoradizas y Pablo Neruda.

SINOPSIS:

Basada en la novela homónima de Krystal Sutherland, la historia narra la vida de Henry Page, un chico de 17 años que nunca ha estado enamorado antes. Esto cambiará cuando conozca a Grace Town, una nueva compañera con un desgarrador secreto, con la que coincidirá en el periódico del instituto.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: Estados Unidos

DURACIÓN:

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Amazon

ESTRENO: 21 de Agosto de 2020