CRÍTICA

Cartas a María

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Por
26 de octubre de 2015

De cómo el cine del yo puede hallar su plural, los cines del yo, e incluso, plural del plural, un nuevo camino hacia los cines del nosotros, de todas aquellas causas que buscan respuestas. Maite García Ribot, apoyada al guión por León Siminiani, quería acercarse a los secretos de su padre, enfermo de alzhéimer, y abrió la caja de galletas familiar para acabar cerrando una herida compartida por miles de españoles que perdieron la guerra y el derecho a saber. De lo particular (pequeño es el rastro, además) a lo general sin pontificar, sin melindres, en un camino de montajes paralelos y metáforas convergentes que ya era cine puro desde que grabó a su padre en el viaje a la tumba del abuelo: las cartas de aquel anarquista exiliado y preso en Francia, separado de su familia, merecían un uso tan poético y personal como justo. Cuanto más sabemos todos, menos odioso es el mundo.

A lo más hondo de la memoria histórica desde una caja de galletas.

SINOPSIS:

A raíz de la enfermedad de Alzheimer de su padre, Maite emprende un viaje para desvelar y reconstruir, a veces desde la imaginación, la historia de su abuelo. Pedro fue un exiliado republicano que, para sobrevivir, trabajó para el gobierno francés y el ejército nazi. Pero su lucha por regresar junto a su familia en España se vio truncada por los americanos. A través de la palabra, del recuerdo, del silencio, de las imágenes y los objetos, Maite hilará esta singular historia para acercarse a su padre, en un intento de robarle el tiempo al olvido.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN: 87 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA:

ESTRENO: 28 de Octubre de 2015