CRÍTICA

Bajo el sol

8

Por
14 de enero de 2017

A los muertos que dejó la guerra en la ex Yugoslavia (1991-2001) hay que añadir unos cuantos cadáveres cinematográficos, arrasados por una ola que produjo secuelas en forma de cineastas oportunistas, películas repetitivas y una fórmula tremendista. Tuvo su momento y se agotó en el espacio y en el tiempo, sustituido el boom (con perdón) por otras miradas continentales (el aire nórdico, el cine rumano…) a las que igualmente les llegará su hora, ahogadas en el exceso. Tras la inicial frescura de los Kusturica, Paskaljevic, Tanovic y compañía, llegó un obvio desgaste, y por eso la mirada hasta cierto punto compasiva hacia ‘lo balcánico’ de Dalibor Matanic aparece en buena hora, pese al retraso con que llega por vez primera a la cartelera española un cineasta de 20 años de carrera y otros siete largometrajes con vida en varios festivales.

Esa comprensión del director hacia los personajes que él mismo escribió se acompasa bien con el tiempo: las tres décadas en las que se sitúan las diferentes historias (en realidad, sólo una gran historia de amor y odio) son un maduro crescendo de intensidad contenida a la hora de recorrer las cicatrices que deja el conflicto. El rastro del dolor a través de los extraordinarios Goran Marković y Tihana Lazović es mayor cuanto más tiempo ha pasado desde la guerra. En la apariencia de que, sin ruido de sables, no sucede nada; el silencio se hace aterrador. Todo es nuevo Bajo el sol.

Agotado el pasado, Matanic apuesta por un balcánico ‘¿Y ahora qué?’.

SINOPSIS:

Tres historias de amor ambientadas en Croacia a lo largo de tres décadas. Las historias están conectadas por el hecho de que el amor entre un hombre croata y una mujer serbia está de algún modo prohibido ya se esté en 1991, en 2001 o en 2011.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: Croacia, Serbia, Eslovenia

DURACIÓN: 123 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Surtsey Films

ESTRENO: 12 de Mayo de 2017