CRÍTICA

American Gangster

6

Por
28 de diciembre de 2007

Nando Salvá

UN TÍTULO COMO ‘AMERICAN GANGSTER’ SUGIERE todo tipo de aspiraciones épicas y hasta míticas. Vaya por delante que la nueva película de Ridley Scott no las cumple, aunque su intento resulta sin duda valioso, por mucho embalaje épico con que la cubra –de eso son sinónimos, al menos para muchos, esos 157 minutos de duración–. En primer lugar, porque su reconstrucción de los años 60 y 70 en la ciudad de Nueva York, marcados por la corrupción policial, y por Nixon, y por el racismo, y por las contradicciones internas del capitalismo, se sustenta de forma más bien simplista sobre la desintegración de la moral del ejército durante la Guerra de Vietnam, circunstancia que, a su vez, estaría en la base de la epidemia heroinómana en la América de esos años. En segundo lugar, por cómo se acerca a las historias respectivas de Frank Lucas (Denzel Washington), que creó un asombroso imperio criminal, y de Richie Roberts (Russell Crowe), que le siguió la pista y acabó atrapándolo. La película entrecruza sus historias, enfatizando sus similitudes y diferencias para dejar claro no sólo que ambos son intrusos en sus mundos, sino también que encarnan dos formas distintas de entender el Sueño Americano, aunque, al final, todo cuanto sacamos en claro de la comparación es que Roberts es un policía muy honesto que persigue cualquier falda que le pasa por al lado, y Lucas es un narco cuya mercancía destruye vidas, pero leal a su mujer. Por último, las grandilocuentes pretensiones de American Gangster yerran porque, pese a que trata de funcionar a modo de enciclopedia del género –hay en ella un poco de Superfly y de El Padrino, otro poco de El precio del poder y de Serpico, de Pánico en la calle 110, de El príncipe de la ciudad, de French Connection, de Uno de los nuestros, de Heat y hasta de Zodiac–, aparece fragmentada en unidades de significado tan pequeñas que poco en ella tiene verdadero peso. La persecución entre ambos personajes, por ejemplo, se explica a través de elipsis que dejan mayoritariamente de lado consideraciones como la psicología, el método o la confusión derivada. Quizá, en parte, por la decisión de Scott y el guionista Steve Zaillian de retratar a Lucas quitando importancia a su condición criminal frente a su estilo meticuloso, su agudeza empresarial y su defensa de valores puramente americanos. Pese a que hay en el filme numerosos planos de agujas hipodérmicas perforando brazos afroamericanos, la película no oculta cierta mirada romántica al gangster –después de todo, está interpretado por un actor, Denzel Washington, que es todo carisma: cualquier cosa que venda, la vamos a comprar–. Su ascenso está presentado no con ironía, ni como algo trágico ni como un chiste cruel a costa de su propia comunidad, sino como la victoria del capitalismo negro y hasta como un golpe al racismo. Y ni así logra Scott convertirlo en un mito. 

SINOPSIS:

Un líder negro de la mafia (Washington) que maneja el negocio de la droga y un policía duro (Crowe) se enfrentan en las calles del Nueva York más setentero.

American Gangster

DRAMA / EE UU / 2007 / 157 MINUTOS / UNIVERSAL DIRECTOR: RIDLEY SCOTT ACTORES: RUSSELL CROWE, DENZEL WASHINGTON, JOSH BROLIN GUIÓN: STEVEN ZAILLIAN FOTOGRAFÍA: HARRIS SAVIDES MÚSICA: MARC STREITENFELD PRODUCCIÓN: BRIAN GRAZER. americangangster.net

ESTRENO: 28 de Diciembre de 2007

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