CRÍTICA

Acuarela

5

Por
16 de noviembre de 2018

Silvio Soldini, que ya demostró su buen hacer y fino filmar con Pan y tulipanes o Cenizas en el viento, intenta aquí el más fácil todavía: una historia de amor contra todo pronóstico y llena de palos de invidente. El argumento cabría en el pie de página de una fotonovela de posguerra: un “viva la virgen” se enamora de una ciega, aparentemente sensible y desvalida, y la cosa empieza torcida pero se va enderezando, cómo no. El resultado sería perfectamente olvidable si no fuese por la luminosa, o iluminada por dentro, presencia de Valeria Golino, que sortea subtramas de relleno y gags machihembrados para regalarnos un par de escenas (en el bosque, en la camilla) que nos hacen sospechar que, con un partenaire correcto, esta “acuarela” podía haber volado. 

Una fábula romántica dispar, irregular e improbable.

SINOPSIS:

Emma perdió la vista siendo muy joven, pero aun recuerda los colores de las cosas. Ella es una prestigiosa osteópata en Roma que ofrece a sus pacientes una nueva perspectiva sobre su cuerpo y ha luchado desde siempre para tener una vida realizada y plena. En una de sus consultas, conoce a Teo, un carismático publicista que se ha pasado toda su vida saltando de cama en cama. La relación entre ambos, pese a pertenecer a mundos distintos, comienza como un reto para terminar convirtiéndose en una necesidad

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: Italia

DURACIÓN: 115 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Surtsey Films

ESTRENO: 14 de Diciembre de 2018