CRÍTICA

600 millas

6

Por
04 de julio de 2016

Las armas, y su comercio, en EE UU: un tema espinoso, más aún en estos días. Si añadimos la conexión con el narco, la cosa se ennegrece. Y si el autor de un filme sobre todo ello lleva los genes de Arturo Ripstein y Paz Alicia Garciadiego, entonces ya es para echarse a temblar. Sin embargo, la influencia que delata 600 millas es la de los Dardenne, incluyendo esa fotografía de Alain Marcoen siempre en busca de un cogote. Lo mejor de la cinta viene de sus protagonistas: un Tim Roth coriáceo y un Kristyan Ferrer al que dan ganas de invitar a un Cola Cao. El talón de Aquiles: su insistencia en evitar lecturas de thriller o de neowestern, mediante tiempos muertos que la convierten en una de esas road movies ante las cuales uno acaba sintiendo ganas de apearse, estirar las piernas e ir al baño.

Un viaje mexicano siguiendo un mapa belga.

SINOPSIS:

Arnulfo Rubio (Kristyan Ferrer) es un joven de Sinaloa que está comenzando a meterse en el tráfico de armas de EE UU a México. Hank Harris (Tim Roth) un veterano agente de la ATF, lo vigila desde el otro lado de la frontera. Por un incidente mínimo, y por los errores propios de su edad, las vidas de estos dos hombres se verán ligadas, y juntos viajarán hacia un lugar muy peligroso en el que, a lo largo de las 18 horas de su recorrido, estos aparentes enemigos entenderán que quizá la única manera en que podrán salir de ahí con vida será confiando el uno en el otro.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN: ,

PAIS: México, EE UU

DURACIÓN: 85 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Vercine

ESTRENO: 15 de Julio de 2016