Crítico de mierda

Los muertos son muy vivos: la película de zombis que firmaría Pajares

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22 de diciembre de 2018

El primer “boom” de las películas de zombis, que ocurrió a finales de los 70, tuvo al cine italiano como uno de los principales protagonistas. No nos debería extrañar, por lo tanto, que en algún momento, decidieran fusionarlo con su particular estilo de comedia sexy y chusca. Con esos mimbres nació Los muertos son muy vivos (Io zombi, tu zombi, lei zomba, Nello Rosatti, 1979) una comedia que incluso en su título ya indica la clase de chistes que contenía.

Un film, y aquí uno de los puntos que más me interesa,quedó inédito en su día. A pesar del éxito de las pelis de Jaimito (y de Pajares), la película languideció en el catálogo del productor José Frade, hasta que decidió estrenarla a mediados de los 90… y los dobladores y traductores optaron por localizarla con chascarrillos locales. Realmente impresiona ver una película de zombis y que alguien haga un chiste del Atlético de Madrid.

La premisa se resume en una frase: cuatro zombis montan un hotel. Pintaza, ¿verdad? En un accidente, tres tipos que no se conocen entre sí mueren… pero son resucitados cuando el sepulturero (el gran Renzo Montagnani) un holgazán obsesionado con los relatos de terror, lee en voz alta el pasaje de una novelita de bolsillo. Resulta que la fórmula ahí incluida para resucitas muertos… ¡funciona de verdad!

Presenciar una resurrección da miedo (que se lo digan a los andaluces con Vox),y el enterrador se lleva tal susto que también muere, así que son los zombis los que le resucitan a él. Juntos intentarán adaptarse a su nueva vida de zombis, con poco éxito. Lo de andar tiesos por ahí es un engorro, y sus escrúpulos y torpeza hace difícil que puedan comerse personas. Así que deciden aprovechar el recóndito hotel de la tía de uno (a la que matan por accidente) para comerse a algún cliente despistado.

Estos acaban llegando. Por un lado, una familia disfuncional, con una madre insoportable, un padre calzonazos y un niño repelente y sabelotodo, experto en novelas de terror y que se huele el pastel. Por otro, un gángster y su novia, en perpetuo estado de celo y con ganas de despelotarse. Ella acabará siendo parte de los zombis; el crío acabará dando la voz de alarma y azuzando a las autoridades a perseguir a los muertos.

En un final especialmente inspirado que da la vuelta al tópico, los zombis se encierran en un supermercado al que intentan entrar los vivos para acabar con ellos. A uno le suena la situación de cierta película, pero otro le contesta que “esa película es una mierda”. TOMA YA. El final, como no podía ser de otra manera, nos remite al de joyas como La invasión de los zombies atómicos… o Los Serrano. EJEM.

No menciono un producto tan hispano a la primera. Como ya he comentado, el sentido del humor de esta comedia italiana hubiera sido muy de gusto del español medio. A esto contribuye el doblaje español, con unos diálogos muy naturales y ricos en coloquialismos. Tan ricos que el film tiene una “localización” de nivel medio. No es como las tonterías que salían en la serie de Sabrina… pero resulta que los zombis hacen chistes con el Atlético de Madrid y el Barça, la Ley Corcuera y hasta el mismísimo BENITO FLORO. ¿En cuantas películas habéis escuchado que se pronuncie el nombre “Benito Floro”? Yo creo esta debe ser la única de la historia.

A pesar de ser un título ignoto, de bajo presupuesto y sin un cómico de primer orden, tipo Alvaro Vitali, lo cierto es que la película, en sus sencillez y falta de pretensiones, tiene su gracia. A diferencia de muchas comedias-zombi posteriores, que son básicamente películas de terror, con su suspense, su tensión y hasta su gore y todo, con los protagonistas haciendo algún chiste, este film apenas reconoce u homenajea el género al que pertenece.

No es una peli zombi en clave de comedia, si no una comedia con zombis. Esto no es ni Zombis Party (ooooh) ni Zombieland (bien), es un film mediterráneo de andar por casa donde los protagonistas igual podían ser extraterrestres o votantes del Partido Comunista. Tiene sus chascarrillos, su dosis de chicas enseñado el culo (la también cantante disco Nadia y chistes de suegras. Es una peli que bueno… existe, es de zombis, es italiana y por fin podemos verla cuando queramos. Y, bueno, es el único film de la historia donde se dice “Benito Floro”.

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