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Muere Paul Darrow, el antihéroe de ‘Los siete de Blake’

El actor británico dio vida a Kerr Avon, un memorable bastardo precursor de Spike ('Buffy'), Baltar ('Battlestar Galactica') y otras figuras turbias de la ci-fi y la fantasía.

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04 de junio de 2019

A primera vista, la carrera del actor británico Paul Darrow parece la de un corredor de fondo, de esos que tanto abundaron en el cine de su país. El intérprete, que falleció el domingo a los 78 años, trabajó sobre todo en series (apareció en Doctor Who y llegó a vérselas con Roger Moore en un capítulo de El Santo) y como actor de voz, sin alcanzar nunca una fama destacable. Sin embargo, en su currículum figura un show de culto en el que desempeñó un papel crucial. Hablamos de Los siete de Blake (1978-1981).

Protagonizada por un grupo de disidentes en lucha contra una dictadura interplanetaria, Los siete de Blake sirvió para que su creador Terry Nation (McGyver, Los Vengadores, Doctor Who) mostrase una faceta de la ciencia-ficción mucho más oscura de lo habitual entonces (y ahora). Su puesta en escena agobiante y la amoralidad de sus guiones la hermanan con La dimensión desconocida El prisionero, entre otros renovadores del género en la pequeña pantalla. Darrow interpretaba en ella a Kerr Avon, un sujeto cínico y egoísta que debía servir de contrapunto al héroe titular, encarnado por Gareth Thomas. 

Pero, cuando Thomas abandonó la serie tras dos temporadas, Kerr Avon pasó a ser el personaje principal, aumentando aún más los claroscuros morales del show. Los guionistas se regodeaban en su facilidad para el insulto, dotándole de líneas de diálogo más ácidas que la sangre de alien. Y, en general, sus actos le hacen aparecer como un precursor de Spike (Buffy, cazavampiros), Gaius Baltar (Battlestar Galactica) y otros personajes de ci-fi y fantasía a los que hemos aprendido a amar pese a su condición de bastardos irredentos.

Para colmo, Los siete de Blake se atrevió a terminar con la victoria de los malos y la muerte de casi todos sus protagonistas. Dado que Avon fue uno de los pocos supervivientes de la masacre, retomó el papel en 2012 para grabar una serie de audiolibros que prolongaban la serie. Bicho malo, ya se sabe, nunca muere.