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‘La casa de papel’: Así será la cuarta temporada

Más salvaje, incómoda y con Belén Cuesta: Álex Pina, creador de 'La casa de papel', adelanta lo que nos espera en los nuevos episodios de la serie.

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26 de marzo de 2020

Álex Pina es uno de los creadores del momento, no solo en España, sino también a nivel internacional. Pese a llevar años dedicándose a la ficción televisiva patria, con títulos como Los hombres de Paco, Los Serrano o Vis a vis, ha sido con La casa de papel con la que ha roto todas las fronteras. Después de que este fenómeno de monos rojos y máscaras de Dalí llegara a Netflix, Pina se convirtió en uno de los fichajes estrella de la plataforma, para la que ya ha creado otras dos producciones: la internacional White Lines y Sky rojo.

Pero, antes de embarcarnos en una nueva producción, tiene un atraco al Banco de España que finiquitar. Nos despedíamos de El Profesor (Álvaro Morte) y sus pupilos en el peor momento posible: mientras el primero creía escuchar impotente la muerte de Lisboa (Itziar Ituño), Tokio (Úrsula Corberó) hacía saltar por los aires, bazuca en mano, un vehículo blindado. Y, Nairobi (Alba Flores), tras ser engañada por Alicia Sierra (Najwa Nimri), terminaba con un tiro en el pecho que podría costarle la vida.

Si el tráiler de la nueva entrega ha dejado clara una cosa, es que todo va a ir a peor. ¿Cómo? Con Gandía (José Manuel Poga), jefe de seguridad del Gobernador del Banco de España y un asesino a sangre fría, que anda suelto, dando caza a los protagonistas.

 

¿Qué podemos esperar de esta cuarta temporada?

Nos hemos propuesto hacer unos cambios de ritmo y de estructura para provocar en el espectador una sensación diferente a la que había tenido en la tercera, en la que nuestro propio vértigo al vacío hizo que apostáramos por una concatenación de hechos brutal. En esta hemos intentado templar un poquito para después volver a meternos en un sputnik.

En la parte 3, el flujo de acontecimientos era tan fuerte que tuvimos poco espacio para lo emocional, para explayarnos en el ADN de la serie que son los personajes. Ahora, abrimos un hueco para poder trabajar con la identidad de los personajes, que al final es la esencia de La casa de papel. Pero te aseguro que la vuelta a la órbita, la vuelta al ritmo, es muy poderosa. Es la conversión más salvaje que hemos hecho en la serie. Queríamos parar al espectador para volver a meterlo en la catapulta. 

Todo apunta a que nos encontraremos a los personajes en su punto más bajo.

Para sacar todo lo que tiene el personaje siempre tienes que ponerlo en las peores condiciones posibles. Nosotros siempre hemos intentado poner las cosas lo más incómodas posibles. La mejor forma de mostrar la identidad humana y nuestras propias posibilidades es cuando los personajes están en el momento más bajo.

¿Cuál ha sido el gran reto en esta nueva temporada?

Tomamos decisiones que incomodarán al espectador o con las que no estará de acuerdo. Esas decisiones muchas veces nos permiten explorar otros mundos. En la última temporada, estamos constantemente intentando romper la estabilidad, destruir el confort o la mecánica de la propia serie. Intentamos destruir la hoja de ruta constantemente porque de eso va la ficción ahora mismo. Esta serie rompe tus propios esquemas y los nuestros, esta temporada asumiendo riesgos más poderosos y con un nivel de incomodidad mayor. 

¿Cómo se escapa del Banco de España? ¿Os habéis inspirado en series o películas de atracos?

La iconografía o la mitología de las propias películas de atracos uno ya la conoce. Con el Banco de España, hemos buscado técnicos que nos hablen de todo ello. Teníamos que diseñar un plan como si realmente fuéramos a entrar y a salir. Escribimos 65 páginas que recogían el plan antes de cualquier línea de diálogo. Eso es un trabajo previo a cualquier línea de guion. 

Esta temporada veremos más del personaje de Belén Cuesta.

La mostramos poco a poco. Teníamos muchísimas ganas de trabajar con ella. Es una serie complicada porque uno tiene que tener prediseñado absolutamente todo, todo lo que va a ocurrir en ese atraco, dure lo que dure. En esta temporada es donde eclosiona el personaje de Belén. Trabajamos con ella en el primer capítulo de Vis a vis y cuando lo vi en postproducción dije: ‘Joder, ¿por qué hemos matado a esa tía que es brutal?’. Luego la he seguido en La llamada y mil cosas que ha hecho. Se adapta muchísimo al espíritu de Vancouver y al de la gente que hacemos La casa de papel porque tiene una fantástica cualidad a la hora de hacer acción, emoción y comedia.

¿Cómo se siente uno al tener entre los fans más acérrimos de su serie a Stephen King?

Es increíble, como si el mundo se hubiera vuelto del revés. Recuerdo que estuvimos en un festival en Monte Carlo hace año y medio, que además nos dieron el premio a mejor drama, y ahí estaba gente de Homeland, de las series más alucinantes del mundo, las series americanas de las que éramos fans. Y, de repente, eran ellos los que venían a sacarse fotos con Berlín (Pedro Alonso). P

arecía el mundo al revés. Yo estaba hablando con Pedro y decía: ‘¿Pero qué está pasando?’. Es algo alucinante, nos lo hemos tomado durante mucho tiempo con bastante gracia, pero que el señor Stephen King, que además ha inspirado multitud de series y obras de ficción, que también es un gran escritor audiovisual, sea fan es absolutamente increíble y emocionante. 

La casa de papel es parte, incluso precursora, del cambio en una industria televisiva española cada vez más internacional. 

Yo llevo veintitantos años haciendo ficción, pero cuando hacíamos Los hombres de Paco, Los Serrano, desde esa comedia española que tiene que ver mucho con el drama, mucho con las emociones y mucho con la tragicomedia, era impensable que con parte de ese carácter berlangiano pudiéramos competir en igualdad de condiciones con la poderosa industria norteamericana.

Eso ha ocurrido en un tiempo récord. Hay varias ficciones, como Vis a vis, que marcan un cambio. La ficción norteamericana nunca nos ha polvorizado el prime time, pero ahora nosotros hemos ido a su casa a competir con ellos de tú a tú. A su casa y a todas las casa del mundo. Y hemos ganado en muchas de ellas. Formar parte de este giro absolutamente inesperado es un orgullo.

Siempre haces hincapié en el carácter latino de La casa de papel.

Es absolutamente inseparable. La casa de papel es lo que es porque traza lo más frío y racionalista, el protocolo científico de un atraco, con una emoción latina. Escribimos de una forma más hiperbólica, las relaciones personajes son tan importantes como la propia trama del atraco. También dirigimos de forma hiperbólica: los abrazos, las miradas… Nuestra ficción es lo que es por esa doble composición entre lo racional y lo emocional. Seguimos siendo latinos y a mucha honra. Creo que antes serán los anglosajones emocionales y latinos que nosotros lo contrario.

La cuarta temporada de La casa de papel se estrena el 3 de abril. 

El universo de Belén Cuesta

La actriz protagoniza la nueva temporada de 'La casa de papel' y el film 'Hasta que la boda nos separe', disponible desde el 8 de abril en salavirtualdecine.com.

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