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Las diez mejores intros de los dibujos animados de los 90

Desde 'Bob Esponja' hasta 'Gárgolas', pasando por 'Pokémon' o 'Digimon', repasamos las mejores cabeceras de series infantiles noventeras.

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12 de junio de 2017

Con los dibujos animados de mi infancia ocurría un fenómeno cautivador. La canción inicial era tan importante como el propio capítulo. Levantarse temprano para llegar a la intro de tus dibujos favoritos formaba parte de la experiencia completa. En una edad en la que disfrutar era mucho más fácil, la opción de omitir introducción que facilita hoy en día Netflix habría sido impensable. Por eso, como buen nacido en los noventa y desde esta sensación de disfrute, les traigo las mejores cabeceras de series infantiles entre 1990 y el año 2000.

Bob Esponja

El ejemplo perfecto para justificar mi introducción. Un pirata de labios reales se dirije a una audiencia que le responde entusiasmada. Formamos parte de un grupo y cantamos. Fácil de recordar, el ritual se completa dando paso a una de las series de dibujos más necesarias, el Hora de aventuras primitivo, la diversión desde lo absurdo, el juego definitivo en el que hasta David Bowie tuvo un cameo.

One Piece

De japón llegarían oleadas de anime como esta increíble serie sobre piratas que buscan el mayor tesoro del mundo, en la que se mezclan aventuras, western e incluso superhéroes. El manga de Eiichiro Oda suponía una premisa algo adulta para lo que estábamos acostumbrados, lo que contribuiría a gustar a niños y jóvenes. Su cabecera es pegadiza y emocionante.

Ed, Edd y Eddy

Cartoon Network adquirió Hanna-Barbera en los 90, y de alguna forma supo actualizar su herencia. El estudio original fue el primero en crear con éxito series de dibujos para televisión, con títulos como Los Picapiedra o El oso Yogui. En los 90 apostaron por revitalizar la marca acudiendo a un público juvenil, y Ed, Ed y Eddy es la clase de serie que veías mientras tus padres no se enteraban de nada. Su intro es una pelea entre los tres protagonistas por el protagonismo frente a la cuarta pared, con una melodía que la vuelve icónica y reconocible al instante.

Aladdín

Disney tampoco lo hacía mal. Entre sus muchas estrategias  de negocio, sabían aprovechar una buena marca una y otra vez mediante licencias de posibilidades infinitas. No obstante, no necesariamente la explotación iba reñida con la calidad. Aladdín, serie basada en la película de 1992, contaba con mucho de la cinta original, incluso actores de doblaje que repetían. Su introducción, también, era la misma canción que la que introducía a la película, con ligeras modificaciones. En el aspecto visual, añadía un recurso muy extendido: la cabecera la formaban fragmentos de sus capítulos.

Pokémon

Cuando en primaria mi profesora de música nos propuso hacer playback una tarde, un chaval eligió esta canción y la interpretó vestido de Ash Ketchum. Estamos hablando del fenómeno que preocupaba a madres y abuelas en todo el país. Nacida del videojuego, la serie representaba la continuidad de aquella abducción declarada definitiva, hasta que llegase su aplicación para el móvil. Pero su introducción, si bien no la más pegadiza ni cantarina, es ya por repetición conocida por todos los estratos y edades.

Digimon

El final de los 90 y el mundo juvenil del anime traía rock en los dibujos y tramas más cercanas a un culebrón. Pero Digimon, una vez pasado el complejo de inferioridad frente a Pokémon, contaba con un imaginario bien definido que mostraba en todas sus cabeceras. La original estaba traducida sin muchas ganas, pero hay que reconocer su capacidad para emocionar.

Laboratorio de Dexter

Otra con el sello Cartoon Network. Antes de crear Samurai Jack, Genndy Tartakovsky usaría sus poderes para traer la historia de este pequeño genio atormentado una y otra vez por su hermana mayor Didi. Reminiscencias de Tim Burton para la intro, que hallaba continuidad al finalizar el capítulo, cuando una voz cantaba aquello de “por eso muchas cosas raras hacen catapúm ¡en el laboratorio de Dexter!”.

Pinky y Cerebro

Warner Brothers emitiría una serie llamada Animaniacs, una locura estilo Ted Avery en la que se mezclaban varias historias de diferentes personajes. Pinky y Cerebro eran dos ratones obsesionados con conquistar el mundo cada noche. Contaron con mucho éxito en el elenco, tanto que tuvieron su propio spin off producido por Steven Spielberg. Era empezar a sonar la entradilla y no poder reprimir el infinito “bro, bro, bro, bro, bro…”

Spider-Man

La serie de animación de Spider-Man de 1994 llegó a durar cinco temporadas, por las que pasaron personajes como Los Seis Siniestros y durante las que se desarrollaron tramas como las Secret Wars de los cómics. Peter Parker era más el joven apuesto de los cómics y menos el nerd con patinete de la nueva oleada, pero hemos venido a hablar de mi libro. La intro, formada por fragmentos de la serie, está formada por una breve sinfonía rock compuesta por Joe Perry, guitarrista de Aerosmith. La serie era redonda desde el principio.

Gárgolas

Recuerdo ver Gárgolas a la hora de comer en casa de mis abuelos mejor que cualquier lección de primaria. Tenía todo. Prometía emoción y resultaba más compleja que la mayoría únicamente con su cabecera. Duraría varias temporadas con idas y venidas, viajes al futuro y al pasado, muerte y resurreción de sus personajes. Juego de tronos y Ley y orden para niños.

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