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10 series de animación basadas en películas

Antes de la eclosión multimedia y las franquicias bajo contrato, las series de animación eran un 'spin-off' habitual del cine de éxito para mantener enganchados al público más joven. Repasamos diez casos para ver si alguna de estas series mereció la pena. Por CINEMANÍA

25 de enero de 2012

Estamos tan acostumbrados a las noticias sobre series de televisión camino de convertirse en películas, que en realidad hoy en día resultan más llamativos casos como el de Uno de los nuestros. Sin embargo, también sigue practicándose una costumbre muy de hace un par de décadas: películas que se convierten en series de televisión… de animación.

Napoleon Dynamite ha sido la última, estrenando su versión animada el pasado 15 de enero en Fox. Veamos qué otros casos existieron en el pasado, aunque no siempre su recuerdo resulte agradable. Cuéntanos en los comentarios si veías alguna de estas series (o alguna otra directamente trasvasada de una película) y lo que te parecían.

Regreso al futuro

Aunque Marty también andaba por allí, la protagonista de este apéndice a la trilogía es la familia Brown (ya sabes, la que Doc presenta al final de la tercera película, con Clara, sus hijos Julio y Verne, y el perro Einstein), que tiene aventuras de serie familiar por todas las líneas temporales de la historia a bordo de un nuevo DeLorean de desplazamiento instantáneo y la menos práctica e inexplicablemente conservada locomotora de vapor de Regreso al futuro III. El auténtico Doc Brown de Christopher Lloyd presentaba cada episodio, demostrando que el porvenir muchas veces te juega malas pasadas.

Ace Ventura

Con una profusa utilización del puñado de catchphrases de Jim Carrey (y de su afición por hablar con las nalgas) en su exitoso papel como detective de mascotas, la prolongación animada de las aventuras del irreverente y escatológico investigador acompañó al estreno de la correspondiente secuela cinematográfica: Ace Ventura, operación África. Sin embargo, la serie no llegó a cuajar (el auténtico Carrey era más cartoon que el dibujado) y terminó extinguiéndose, no sin antes tener un crossover con…

La máscara

Nosotros también nos preguntamos cuál es la gracia de hacer una serie de dibujos animados de una película que se basaba, precisamente, en trasladar la gramática de los dibujos animados a la acción de carne y hueso. Encima, el sosias animado de Jim Carrey no es que resultara paradójicamente más estático y mucho menos moldeable que el ser humano en el que se inspiraba, ¡sino que incluso el de la serie de Ace Ventura demostraba más elasticidad! Y encima no salía Cameron Diaz, eso ya sí que no puede ser.

Dos tontos muy tontos

Sí, el triplete de exitazos de Jim Carrey en los 90 tuvo cada uno su propia serie de animación. Un dato que, esperamos, alguna vez se traduzca en endiablada pregunta de Trivial. Pero a lo que íbamos: esta fue a la que peor le fue de todas, y eso que era una producción con el sello Hanna-Barbera. Pero tampoco es que sus guionistas demostraran que sabían muy bien qué hacer con los personajes de Harry y Lloyd cuando la gran incorporación de la serie fue un castor hembra violeta llamado Kitty. No hay forma de levantar algo así.

Clerks

Sólo dos episodios vieron la luz hasta que la cadena ABC decidió cancelar una serie que tenía los pies segados desde que los programadores decidieron estrenarla con el cuarto episodio, para después emitir el segundo, que estaba basado casi exclusivamente en flashbacks del que debería haber sido emitido en primer lugar. ¿Sabes qué? En realidad eso no cambia que la serie fuera malísima y un clavo más en el ataúd del universo Kevin Smith.



Los Cazafantasmas

Puede que sea el primer caso de la lista que merezca la pena. Aunque los personajes no guardaban excesivas resonancias físicas con los actores de la película (sobre todo en el caso del Peter Venkman de Bill Murray), lo cierto es que el espíritu y la camadería de nuestros atrapa-espíritus favoritos estuvo muy bien replicada. La gran baza de la serie era que las aventuras animadas permitían un imaginativo carrusel de fantasmas y espectros sin la limitación de los efectos especiales.

Beetlejuice

Esta también fue una serie sobresaliente, que se benefició de la implicación de Tim Burton en la prolongación de las trastadas de su putrefacto espíritu favorito. A una cabecera bendecida por la melodía de Danny Elfman y un gran trabajo de animación se sumaban diseños originales para los personajes y un mundo del más allá verdaderamente sinuoso y lleno de espirales.

Teen Wolf

Producto firmemente clavado en los modos de los 80. Aunque el protagonista sigue siendo el hombre-lobo adolescente Scott Howard, en la serie sus conciudadanos desconocen los ataques licántropos que le asaltan. Mucho antes de que llegara Bryan Singer para recalcarlo con sus X-Men, la serie de animación de Teen Wolf ya reflexionaba sobre la intolerancia hacia el diferente y la estigmatización social entre bocadillos de Nocilla y leche con galletas.

Jumanji

La película de aventuras de Joe Johnston tenía potencial y mitología para pedir a gritos (o bramidos) un spin-off, que le llegó en forma de esta serie de cuidada animación con filigranas y nuevas partidas al juego de mesa que te transporta a la jungla. Además, el personaje de Robin Williams estaba siempre encerrado en el tablero de juego, lo que era una considerable ventaja.

Loca Academia de Policía

Por si no había suficiente con siete películas, la saga de Loca Academia de Policía también llegó a televisión con esta serie animada (la, peor, de carne y hueso vendría después). Con caricaturas de los actores que interpretaban a los mismos personajes en el cine, el show no ganaba en humor a sus referentes, pero sí fue un habilidoso subterfugio para mantener al personaje de Mahoney cuando Steve Guttenberg dijo adiós a la franquicia.