La biblioteca de los libros rechazados

6

Por - 10 de junio de 2019

Con las bibliotecas a punto de mutar en piscinas de bolas y las salas de cine en pasto nostálgico para arqueólogos urbanos, es todo un acontecimiento toparse con algo que combine ambos vestigios ancestrales. Por supuesto, con la nacionalidad del único país que mima y acicala su cinematografía y que emitió en prime time un programa literario durante años. De hecho, Fabrice Luchini parece aquí una mezcla entre Bernard Pivot y el padre Brown (o el detective Dupin de La carta robada de Poe) intentando resolver el curioso caso de una obra maestra escrita por un desconocido pizzero que una editora novata encontró casualmente en un cementerio de originales desahuciados –“biblioteca de libros rechazados” suena más romántico–.

Rémi Bezançon (El primer día del resto de tu vida) urde una intriga simpática y la mar de efectiva, aunque también efectista al no eludir tics de serie B como la máquina de escribir mellada o ciertas pesquisas siberianas, que ilustra y entretiene al público razonablemente culto o que, al menos, esté familiarizado con teleseries como The Librarians. También ayuda la atinada tensión sexual no resuelta entre los sabuesos protagonistas, así como los bellos lugares retratados (qué pisazos parisinos gastan hasta los figurantes con frase). Lástima que no supure más ácido contra el bestiario de pesebreros de la república de las letras y solo una crítica contra su maquiavélico marketing.

Una de misterio libresco bien pergeñado y con un Luchini de flor natural.