Por - 09 de octubre de 2017

Con el distintivo de “Especialmente recomendada para la infancia” se estrena esta animación 3D que tiene como protagonista a un pequeño pulpo que, con aletas en forma de orejas, recuerda vagamente a Dumbo. Ambientada en las profundidades abisales, en un futuro catastrófico en el que los humanos han abandonado la Tierra y las aguas de los océanos han cubierto las ciudades, la película cuenta la odisea de Deep (el pulpito) y sus
amigos (un pez-linterna, una gamba y una morena que, como Gollum, tiene doble personalidad) a la hora de regresar a casa y rescatar a todos los habitantes de una fosa marina, que han quedado atrapa dos tras la última trastada de Deep.

Dirigida con mucha solvencia por el animador Julio Soto Gúrpide (ex DreamWorks) la película tiene el nítido propósito de entretener a los más pequeños y compadrear con los mayores a través de guiños o referencias a títulos universales como Titanic, West Side Story, Buscando a Nemo o Moby Dick. Es una explosión de luz de color en la que las aventuras se suceden vertiginosamente, al discotequero ritmo del “que no decaiga”, sin lugar apenas para esas transiciones (tan caras a Disney y Pixar) que permiten al espectador encariñarse con los personajes. Pero esto es hablar de un guión que, pese a sus hallazgos (el arca espacial, el mensaje ecológico de respeto a los océanos), no trasluce el esmero que contiene el resto de la propuesta.

Aventuras submarinas para los peques y los clubbers con hijos.