De chica en chica

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Por - 21 de septiembre de 2015

Tres muletas han ayudado a dar sus primeros pasos promocionales a este filme por doquier: su condición (autoasignada) de primera comedia española lésbica, su origen en una webserie (Chica busca chica) y su financiación vía crowdfunding Las tres contribuyen a generar una lícita expectativa de simpatía hacia el proyecto. ¿Qué ocurre una vez vista la película de la debutante Sonia Sebastián? Sus escasos medios están aprovechados (un esforzadísimo elenco), su salto de la red al cine queda bien justificado (más que en El séquito o Sexo en Nueva York, que no es decir mucho, ejemplos con los que comparte rasgos), aunque sin alardes. Las dudas nos asaltan, más allá de factura y estructura, en cierto choque entre su orgullo de género y opción sexual y su espíritu mainstream. Por eso la réplica de los eternos esquemas de las comedias, digamos, heterosexuales, sin sacar réditos de ello (más Two Much que Los chicos están bien, hay gags que vienen de la mili), no ayuda a ofrecer un resultado original. Incluso su esfuerzo de normalización de una causa social, que lo hay y digno, queda diluido en el territorio escogido para plantear la reflexión. En esos extremos donde mejor se desarrolla el desenfreno de la comedia de enredo no siempre hay espacio para la moraleja, ni que sea una tan medida como la que da portazo a la trama: cada cual por su camino, y eso vale para la comedia, para el sexo y para la normalización de los derechos de un colectivo.

Mujeres al borde de un ataque de no me chilles que no te veo.