Por - 11 de julio de 2019

Marvel, DC, Star Wars... Los universos compartidos llevan una década siendo la gran obsesión de Hollywood; hasta M. Night Shyamalan tiene el suyo. Pero, mientras algunos marcan la pauta y otros se dan cabezazos contra la pared buscando la fórmula adecuada, quien ha dado con una vía provechosa para expandir casi por casualidad la mitología de su universo es el avispado James Wan, que ha trazado una constelación de spin-offs en torno a criaturas y casos abordados por la pareja de investigadores paranormales formada por Ed y Lorraine Warren.

De todas esas ramificaciones, la muñeca Annabelle es la reina maléfica. Con razón, ya que eran sus ojos vacíos de vida lo primero que se veía (¿sin devolver la mirada?) en aquella Expediente Warren: The Conjuring con la que el terror de la vieja escuela demostró que todavía tiene muchos escalofríos que dar en una era de jump scares y delirios CGI. Especialista en terrores domésticos, James Wan, que sería capaz de meterte miedo hasta con un coletero, convirtió a una muñeca inanimada en la mayor robaescenas de la película, así que bien merecía una saga entera para ella. Así es como la respingona Annabelle ha llegado con su vestidito y sus trenzas a Annabelle vuelve a casa, su tercera película individual.

Después de contarnos el pasado satánico del juguete en la eficaz Annabelle y sus orígenes artesanales en Annabelle: Creation –estupendo trabajo de orfebrería del susto de David F. Sandberg–, el guionista oficial de la muñeca, Gary Dauberman, debuta en la dirección con la entrega que reúne de nuevo los caminos de los Warren y Annabelle. La presencia de Patrick Wilson y Vera Farmiga recuperando sus papeles de Ed y Lorraine Warren añade a esta bifurcación de la saga principal un pedigrí extra del que no pudieron gozar La monja ni La Llorona, si bien posee el inconveniente de que su breve muestra de carisma desinfle, por comparación, la trama principal, centrada en su hija Judy (Mckenna Grace) y la canguro (Madison Iseman) que cuida de ella la noche en la que Annabelle decide hacer de las suyas.

Como es habitual en las aventuras de esta pepona maléfica –envilecida para su encarnación cinematográfica; la apariencia bonachona de la Annabelle real, que tiene un bonito cameo en esta película, era mucho más inquietante–, ella se limita a aparecer por ahí tirada, inerte al fondo del plano, sin hacer nada mientras el resto de cachivaches malditos de los Warren desatan el terror. Sin apenas salir de la casa, Dauberman demuestra que ha aprendido bien las lecciones de su mentor y, antes que en los golpes de efecto, pone el énfasis en dilatar la tensión y saturar de mal rollo la anticipación del espectador gracias a su conocimiento previo de los códigos del terror.

Tan calladita y discreta como su muñeca titular, Annabelle vuelve a casa apuesta por un registro casi simpático de terror familiar. Dauberman le saca partido con algunos hallazgos como un demonio de movimiento óptico de lo más cuco, pero prefiere centrarse en el desenfado de un episodio de transición. Esta vez ni siquiera nos permite escuchar a Ed Warren a la guitarra, snif.

Mientras jugamos con la muñeca, esperamos que los Warren vuelvan a casa en 'Expediente Warren 3'.

Primeras críticas de ‘Godzilla: Rey de los monstruos’ – “Más oscura que la batalla de ‘Juego de tronos”

¿Una obra maestra? ¿Un desastre? Los críticos de EE UU solo coinciden en una cosa: el regreso del 'kaiju' te hará verlo todo muy negro.

Así se ha despedido Vera Farmiga de Lorraine Warren

La actriz Vera Farmiga, que en el cine interpreta a Lorraine Warren, aprovecha la red social Twitter para recordar a la investigadora paranormal

Fallece Lorraine Warren, la inspiradora de la saga ‘Expediente Warren’

Lorraine Warren, quien en la saga 'Expediente Warren' está interpretada por Vera Farmiga, fallece en Connecticut a los 92 años

Eleven vs. los Kaijus: Llega el tráiler de ‘Godzilla II Rey de los Monstruos’

La Comic-Con sirve de escenario para presentar el tráiler de la nueva entrega de 'Godzilla', que incluye algunos de los montruos más famosos del kaiju como King Ghidorah o Rodan