Yoga y abusos sexuales: los detalles oscuros del maestro Bikram son desvelados por Netflix

El documental 'Bikram: Yogui, gurú, depredador' expone los casos de abusos sexuales de los que ha sido acusado el creador de esta práctica de yoga a 40 grados.

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27 de noviembre de 2019

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  • ¿Por qué en EE UU los locales de bikram yoga han dejado de nombrarse así para llamarse hot yoga? El documental Bikram: Yogui, gurú, depredador, que ha llegado a Netflix tras su paso por el último Festival de Toronto, da una respuesta bien clara al exponer la figura de su creador.

    Bikram Choudhury, nacido en Calcuta en 1944, llegó a Beverly Hills en los años 70 y desató una fiebre por la variante del yoga que bautizó con su propio nombre. Requiere ser practicada en salas a 40 grados de temperatura y una humedad del 50% para aumentar el poder terapéutico y la eliminación de toxinas.

    En esas condiciones, sobre toallas empapadas de sudor, durante 90 minutos se desarrollan series de 26 posturas: 24 asanas, un pranayama de respiración y un shatkarma preliminar de purificación.

    Pero lo que cuenta la directora Eva Orner (Out of Iraq) en Bikram: Yogui, gurú, depredador provoca sudor de otra manera menos agradable. El documental se centra en las acusaciones de abuso sexual que recibió Bikram por parte de varias discípulas.

    El goteo de denuncias comenzó a finales de 2013 y se mantuvo durante los dos años siguientes, mientras cada vez eran más antiguas alumnas las que denunciaban abusos sexuales como tocamientos, manoseos e incluso violación.

    Sin embargo, no se llegaron a presentar cargos criminales. Seis de aquellos casos civiles se resolvieron antes de llegar a juicio; el que fue a los tribunales condenó a Bikram a pagar 7 millones de dólares, llevando su empresa a la bancarrota.

    En EE UU había llegado a abrir 650 franquicias de bikram yoga, amasando una fortuna de 75 millones de dólares. Los instructores que querían recibir el certificado de maestros de bikram yoga debían pagar una matrícula de 10 mil dólares por su instrucción.

    Tras su condena, Bikram Choudhury huyó de EE UU; primero a Tailandia y luego a México. Orner no ha conseguido que el fugitivo acceda a ser entrevistado para el documental sobre su vida, pero asegura que actualmente sigue dando cursos de formación de bikram yoga, incluso en España.