Xavier Dolan: “Recibo tanto cumplidos como críticas: muchas son comprensibles, muchas son estúpidas”

Ha entrado en los 30 y ha aprendido a encajar las críticas, pero Xavier Dolan prefiere ponerse más al servicio de la gente y dirigir menos.

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19 de junio de 2020

A sus 31 años, Matthias & Maxime es la octava película que dirige Xavier Dolan. Una película sobre la madurez emocional, sobre identidad sexual y romántica –tras un beso entre dos amigos de toda la vida– con la que regresaba a su Canadá natal y también le llevó de nuevo al Festival de Cannes (2019), que tanto ha cuidado de su corta pero intensa carrera. Una película que llegó un año después de su mayor fracaso como cineasta: The Life and Death of John F. Donovan, filme que tras su premiere mundial en el Festival de Toronto y a pesar de un reparto estelar (Natalie Pormtan, Kit Harington…) solo vio la luz en una decena de países.

Después de mucho reflexionar sobre las críticas, sobre cómo vivir con ellas, el canadiense ha decidido que prefiere actuar más y dirigir menos. Esta entrevista tuvo lugar en el Festival de Cannes el año pasado, justo después del estreno de Matthias & Maxime que recibió críticas desiguales, una razón por la que en otro tiempo Dolan habría cancelado entrevistas o recibido con poco humor, esta vez se dejó llevar en una entrevista con varios periodistas presentes… para bien, para mal… y a pesar de primeras preguntas inesperadas.

¿Cuál es el secreto de tu juventud? Pensé que a los 30 parecerías menos joven…

Esta mesa redonda empieza muy bien [se calla, encaja la pregunta]… No sé, cuido de mi piel.

Como actor, ¿crees que es importante cuidar tu físico?

Es importante para mí cómo me veo, siempre he pensado que era muy bajito, ha sido un gran complejo… Supongo que al menos quiero parecer guapo. No sé si eso es importante como actor… Sí es muy importante para mucha gente en esta industria a la hora de decidir qué películas se hacen. Supongo que sí, que los actores piensan en su aspecto.

¿Es la interpretación tan importante para ti como dirigir?

En realidad, a mis 30 quiero actuar, lo encuentro más gratificante y más liberador que dirigir películas.

En 2018 contaste en Toronto que cuando te enfrentaste al rodaje de Boy Erased no sabías qué hacer e incluso llamaste a Natalie Portman para pedirle consejo, ¿es más fácil que te dirijan o dirigirte?

No lo sé, no me han dirigido tantos, he tenido grandes experiencias con algunos… Obviamente, estoy más abierto si mi mente no está tan centrada en todos los aspectos que exige la dirección, pero nunca he sentido que no estuviera dando todo lo que tengo en una actuación porque estuviera dirigiéndome al mismo tiempo. Soy muy, muy duro conmigo mismo, tiendo a odiar lo que hago, y también a amarlo.

Algunos actores no pueden verse en pantalla, yo necesito verme para entender cómo se ve en pantalla lo que hice, tal y como lo sentía cuando la cámara lo filma, en esa luz, ese momento, necesito entender cómo se va a ver, necesito controlarlo. Para mí nunca es abandonarme, puedo dejarme llevar cuando creo que lo tengo todo controlado… Aunque esto excluye a la gente con la que estoy actuando, yo no controlo lo que hacen ellos y está bien, porque así nunca estoy preparado para lo que voy a hacer, y siempre queda algo fresco y espontáneo.

Matthias et Maxime

En Matthias & Maxime vuelves a esas escenas con varios personajes, diálogos rapidísimos.

Son escenas muy largas, a veces rodadas en varios días, normalmente están todos sentados alrededor de una mesa, formando una L lo que significa diferentes puntos de vista, tienes que doblar cada plano. Son complejas de dirigir no de actuar; son divertidas. Y, al contrario de lo que se piensa, están guionizadas, muy guionizadas, aunque los actores participaron en el proceso de guion. Yo escribo, ensayamos, reescribo, ensayamos de nuevo y reescribo otra vez hasta que llegamos al punto en el que sentimos que estos diálogos son fluidos, naturales y reales, que no nos sentimos actuado. Es un halago que la gente me pregunte si improvisamos mucho, porque la respuesta es no, no improvisamos, ensayamos. Yo no soy bueno improvisando en el rodaje, soy bueno improvisando sobre el papel, pero necesito límites, de otra forma sería artificial. Cuando sabes cómo improvisar, puede ser muy bueno, pero no es mi escuela, no creo que actuara bien en un ambiente no preparado.

¿Crees que, como dice Matthias & Maxime, un beso puede cambiar tu vida?

Claro. Por supuesto.

¿Es verdad que pones música en tus rodajes para ayudar con el estado de ánimo?

Sí, siempre pongo la música que luego se oirá, creo que ayuda a todo el mundo a encontrar el ritmo, la musicalidad. El diálogo es música, ritmo. Cuando escuchas la música que saldrá en la película creo que a veces tus sentimientos y emociones están más alineados con cómo acabará viéndose en el filme al final. A algunos actores no les gusta. Cuando trabajé con Natalie Portman en Donovan, me dijo: “Podemos quitar la música, siento que estoy en una película”. Y le dije: “Lo estás”. Pero la entendí y la quité, no hay problema.

Eres un maestro en meter canciones pop en tus filmes, ¿en qué momento del proceso sueles pensar en ellas?

Depende. Algunas mientras estábamos en el set, otras mientras escribía el guion, algunas las añado luego. Aunque, probablemente, el 90% están en el guion, las añado como elementos de la historia.

¿Las escoges según tu gusto personal, pensando en lo que escucharían tus personaje?

No es mi gusto personal. Bueno, algunas, sí… Solía haber más música en mis películas, pero cada vez menos, son canciones que se oyen en la radio, en la televisión… Excepto por Pet Shop Boys y Looking for Knives, de DYAN… El resto de las canciones se oyen como segundo término.

¿Por qué tu personaje, Maxime, tiene esa gran cicatriz o mancha en la cara?

Era una gran marca, creo que enfatiza la idea de que es aceptado tal como es, porque sus amigos ni la miran, nunca la mencionan… Creo que la marca insiste en la idea de que se siente muy cómodo con ese grupo de amigos, tanto que él mismo olvida que tiene esa cicatriz. Cuando alguien aparece con una marca de nacimiento así, es como si su equipaje emocional fuera por delante. Yo intento inmediatamente ponerme en su lugar, debe de haber tenido una vida de insultos estúpidos y miradas indiscretas, de constante escrutinio y atención no deseada y tienes que aprender a vivir a través de las miradas de otros.

Matthias et Maxime

¿Te sientes identificado con esa idea de sentirse observado?

Creo que es algo que conozco, he crecido y vivido en los ojos de la gente en los últimos 10 años. Fue cuando empecé a tener una especie de cicatriz y empecé a ver cómo me miraban, miraban la marca antes incluso de conocerme… Me di cuenta de que la atención, la indiscreción y las miradas que consigue la gente con marcas físicas así no es tan diferente de las que yo vivo, solo que en su caso está además aliñado con miedo. Es como si la gente tuviera miedo de eso, lo ven feo… No sé, se la puse porque pensé que haría a Maxime más vulnerable.

Esa marca que él tiene en su cara, creo que yo la tengo dentro de mí, sangrando, es como una herida, serán mis inseguridades, mis miedos, pero mis amigos han hecho que la olvide solo con su presencia. Así que era una forma de mostrar por fuera algo que suelo llevar en mi interior, tratarlo con amigos y ver cómo te sientes seguro y a gusto.

La idea de que los personajes fueran más jóvenes que tú ahora mismo… ¿Es Matthias & Maxime un reflejo de tus 20?

Todos están en los 20 y algo o 20 y todos. Samuel es más joven que el resto de nosotros. Todos somos amigos en la vida real, yo tengo 30, el resto menos… No es una película nostálgica o que cuente episodios pasados de mi vida. Quería que tuvieran esas edades porque quería que se preguntaran esas cuestiones sobre la identidad y sexualidad en ese momento, porque no es lo mismo preguntarte quién eres y cómo eres cuando acabas de cumplir 20 que cuando estás al final de la década. Al principio estás experimentando, después te encuentras a ti mismo y antes, cuando algo pasa (como ese beso entre Maxime y Matthias), puedes sentirte perdido.

A pesar de que es una película sobre una amistad entre hombres, como siempre mantienes muchas mujeres en la historia, mucha presencia femenina.

El hecho de que la película hable de amistades de hombres o de la tensión sexual entre hombres no impide que haya mujeres en la película, no he hecho eso nunca en mi vida, no lo haré nunca, no siento la necesidad de estar en la compañía de hombres artísticamente; al revés, siento que me siento más a gusto con mujeres actrices, artistas… Siempre fue una relación de trabajo muy generosa en mis 20. Y no es algo que quiera cambiar.

Sabía que la película no solo se centraría en ese grupo de hombres, veríamos qué hacían fuera de ese grupo de amigos: las madres eran de nuevo parte de la historia.

Todo el mundo me pregunta si las madres son un tema importante para mí: las madres no son un tema, las madres son parte de lo que somos, son parte de la vida, es familia… La razón por la que la gente se pregunta tanto por qué hay tantas madres en mis películas es porque no hay figuras paternales, entonces hablaríamos de familia y no hablaríamos del tema. Pero nunca he sentido la necesidad de incluir una figura paternal, no me inspiran, nunca lo han hecho, y nunca han sido el punto de partida de mis historias. Me encanta escribir para mujeres, me encanta vestir mujeres, me gusta hacerlas reír, hacerlas contar chistes, estar en su presencia, rodarlas, la energía que traen… me encantan las mujeres. Siento un alivio en la presencia de solo mujeres, es algo que no vemos mucho y deberíamos ver más.

Xavier Dolan

Bong Joon-ho quería hacer más películas pequeñas después de Snowpiercer. Después de rodar The Death and Life of John F. Donovan en Hollywood, ¿tenías ganas de volver a rodar ‘en casa’?

Matthias & Maxime no es una respuesta a esa película. Es una historia que quería contar y que empecé a escribir cuando estaba rodando Boy Erased, en Atlanta, en 2017, un año antes de que John F. Donovan se estrenara. Alguna gente cree que quería volver a casa, pero yo nunca me fui de casa, siempre me quedé con mi gente. Matthias & Maxime no es una película para reconciliarme, es un deseo de estar con amigos, sentir protección, sentir seguridad. No es una peli tan pequeña de presupuesto: la rodamos en 48 días, en 65mm, parece pequeña, pero no lo es tanto. Ojalá pudiera decirte que sí, que la hice porque quería curar las heridas profundas nacidas por hacer una película que fue muy mal recibida, pero eso ya me había pasado antes, llevo 10 años recibiendo críticas.

¿Llevas mejor las críticas ahora?

Georgia O’Keefe dice: “Hace mucho que he llegado a un acuerdo conmigo misma, así que la crítica y la adulación se van por el mismo desagüe y me siento bastante libre”. Así me siento yo. Recibo tanto cumplidos como críticas, muchas son comprensibles, muchas son estúpidas. He pasado 10 años intentando encontrarme en la crítica de otros, ya no siento esa necesidad, también quiero actuar y existir en los ojos de otros artistas y trabajar con otros artistas.

¿Eso quiere decir que quieres actuar más y dirigir menos?

No es que no quiera contar más historias, sino que me parece cada vez más difícil, me quita mucha energía y tiempo. No quiero levantarme un día y decir he hecho 18 películas en 15 años pero siento que tengo 60 años, cuando podía haber invertido esa energía y esa juventud en intentar crear con otros artistas que me inspiran. Es importante para mí tomarme un descanso y trabajar con otra gente. Así estoy empezando mis 30: trabajando más como actor.

En proyectos como la secuela de It.

Sí, exacto. La hice porque me gustó tanto la primera, me pareció tan entretenida, y divertida y me dio miedo. Conocí a Andy Muschietti (el director) por azar y le dije que me llamara para cualquier cosa que necesitara, para hacer de cortina, de portero… Y me llamó y me dijo que quería que fuera el personaje que inspiró It. Era un hombre que existió y fue asesinado de una paliza por un grupo de jóvenes porque era gay en los 80 en Maine, cogieron su cuerpo y lo tiraron por un puente, y eso inspiró a Stephen King para escribir la novela. Fue una experiencia muy interesante y me hizo darme cuenta de que necesito más de eso en mi vida, necesito crear y ponerme al servicio de otra gente.