‘Tódalas mulleres que coñezo’: hablar y escuchar contra el acoso

Filmando tres conversaciones en espacios distintos, la cineasta gallega Xiana do Teixeiro reflexiona sobre cómo hablar sobre el acoso callejero sin fomentar el miedo.

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14 de diciembre de 2018

A menudo hablamos de películas que interpelan activamente al espectador, ya sea por el carácter desafiante de su propuesta o por el hecho de tratar realidades urgentes. Sería este segundo caso el de Tódalas mulleres que coñezo, en la que, a lo largo de tres conversaciones, mujeres de distintas generaciones comparten experiencias y sensaciones acerca del acoso callejero y la seguridad en los espacios públicos. Pero el rasgo que mejor define el primer largometraje de Xiana do Teixeiro es precisamente el hacer de la interpelación su forma discursiva, mediante una estructura que prácticamente invoca la necesidad de una puesta en común posterior a la proyección.

El filme arranca con un breve fragmento, en color, de una entrevista a Nina Simone, en la que la cantante concluye que la libertad equivale a vivir sin miedo. Un límpido blanco y negro toma rápidamente el relevo cromático y nos encontramos junto a un grupo de amigas que, entre cervezas y con esa forma de hablar e interrumpirse que proporciona la complicidad, recuerdan algunas situaciones en las que se han sentido amenazadas, en la calle o en algún lugar público.

Una de esas chicas es la misma directora, que en un momento de la charla introduce uno de los temas sobre los que se volverá una y otra vez a lo largo de la película: el miedo como vivencia pero también, y sobre todo, el miedo como relato que se perpetúa a través de los tiempos, transmitido a menudo por la misma familia o por los medios de comunicación. La pregunta, o una de las preguntas que lanza Tódalas mulleres que coñezo, sería cómo hablar de todo esto sin recurrir a ese miedo que limita y paraliza. Y que, además, no suele recibir empatía por parte de quienes no están familiarizados con la problemática o se niegan a darse por aludidos.

Cuando este grupo empieza a disgregarse, el documental se traslada a un salón, llena de mujeres de distintas edades que miran en la pantalla de un televisor la conversación anterior. Algunas de las integrantes del primer grupo también están en la habitación. Y a partir de esa primera charla, que sirve en cierto modo de espejo, se orienta una nueva conversación. Lo mismo ocurrirá al cabo de un rato, cuando sean los alumnos de un instituto —aquí, por vez primera en la película, intervienen algunos chicos—  los que comenten sus impresiones a partir del metraje precedente.

Una de las alumnas dice que le gustaría hablar de este tema con su familia más tarde, a lo que la directora le pregunta cómo se imagina la conversación; aunque una vez el aula empiece a vaciarse lo que veremos son los créditos del filme, podríamos decir que hay una cuarta capa implícita que, en las proyecciones en las que está presente la misma Xiana do Teixeiro, se materializa en un coloquio. De hecho, la cineasta sigue realizando talleres y proyecciones de la película en institutos de secundaria.

A partir, sobre todo, del segundo segmento de Tódalas mulleres que coñezo, se hace hincapié en la posición que los hombres solemos ocupar en estos debates. Y en cómo, todavía con demasiada frecuencia, se tiende a desviar la mirada ante esta y otras cuestiones que el feminismo viene poniendo en el foco, arguyendo que el problema lo tienen otros. Es innegable, aunque la película se rodó en 2017, su componente de rabiosa actualidad a raíz de las apabullantes movilizaciones del 8 de marzo de este año y la cuestionable sentencia a “la Manada”. Una posible receta para ensanchar el punto de vista la proporcionan varias de las participantes en el documental, y pasa, de entrada, por escuchar al otro.

La película se estrenó en la sección oficial del Festival de Málaga y ha ganado premios en festivales como Documenta Madrid y Alcances, además de verse en la Mostra de Films de Dones de Barcelona o en Primavera do Cine (Vigo). Este mes tiene varios pases en la barcelonesa sala Zumzeig; en Tabakalera (Donosti) y tendrá un reducido estreno comercial a partir del 21 de diciembre en Numax (Santiago). En la web de la productora del filme, Walkie Talkie Films van anunciando los pases que van surgiendo.