Taquillazos ‘low cost’: 10 éxitos del cine que salieron muy baratos

¿Crees que para obtener un éxito de público hacen falta mil millones de dólares? Pues no: estas películas demuestran que, con talento y morro, el triunfo está asegurado. Por YAGO GARCÍA

25 de octubre de 2011

¿Qué es más necesario para dirigir películas? ¿La imaginación visual, tal vez? ¿O el talento para contar historias? Pues nos encantaría poder decir que sí, pero la historia nos demuestra que tales respuestas son altamente inexactas: lo más necesario para llevar un filme acabo, lectores, es el dinero. Algo muy bien sabido tanto por las productoras como por los expertos en márketing. Recuérdense para probarlo la cantidad de veces que una película se ha promocionado como “la más cara de la historia”, o similar, para hacer que el público se gastase su propio parné en la taquilla.

Pero todas las reglas tienen excepciones. Y para probarlo tenemos el ejemplo de Paranormal Activity 3, la última parte de una franquicia caracterizada tanto por sus escuálidos presupuestos como por sus devoradores resultados financieros. Con el paso del tiempo, la tecnología audiovisual se ha ido abaratando, y conseguir un blockbuster con un filme cuyos gastos tienden a cero es cada vez más fácil: para probarlo, os presentamos 10 ejemplos de películas consideradas de serie B en su día que acabaron convirtiéndose en clásicos de culto… Y en auténticas máquinas generadoras de dinero.

La masa devoradora (1958)

Presupuesto: 1,2 millones de euros

Recaudación: 21,4 millones de euros (sólo en EE UU)

Su secreto: Puede que el título español de esta película no te diga mucho, pero si te decimos que en EE UU se estrenó como The Blob, ¿a que la cosa cambia? Fiel exponente del género “es tan cutre que mola”, La masa devoradora se benefició del carisma de un Steve McQueen jovencito y mileurista. Y de un sabio uso de la silicona teñida con jarabe de frambuesa, también.

American Graffiti (1973)

Presupuesto: 2,7 millones de euros

Recaudación:  400 millones de euros (sólo en EE UU)

Su secreto: Un poco por encima de la media en cuanto a presupuesto, American Graffiti se merece un lugar en este informe por una razón: demostrarnos que hace mucho, mucho tiempo, George Lucas sabía hacer películas modestas y entrañables. Respondiendo a un desafío de su amigo Coppola, el futuro papá galáctico se hizo con un reparto muy barato (Richard Dreyfuss y Harrison Ford estaban en él) y ambientó sus peripecias  con una banda sonora fifties que le procuró píngües beneficios discográficos. El chaval ya apuntaba maneras…

La noche de Halloween (1978)

Presupuesto: 771.000 euros

Recaudación: 166 millones de euros

Su secreto: Andando John Carpenter en el ajo, el talento está asegurado… Y también la tacañería. Con una exigua dotación económica de Mustapha Akkad (el productor amigo de Gadafi), una máscara del Capitán Kirk pintada de blanco, una tal Jamie Lee Curtis y un par de teclados electrónicos (para la banda sonora), el futuro autor de La Cosa definió para siempre los códigos del género slasher, se llenó el bolsillo… Y se quedó tan ancho.

Mad Max: salvajes de la autopista (1979)

Presupuesto: 1,2 millones de euros (cifra aproximada)

Recaudación: 166 millones de euros

Su secreto: Que nos perdonen los nativos de las Antípodas, pero Mad Max ostenta un lugar de honor aquí por una dificultad añadida a su éxito internacional: es australiana. El director George Miller aprovechó bien en ella, no obstante, algunas de las riquezas naturales de su país. Es decir, la abundancia de llanos donde pisar fuerte el acelerador… Y la presencia de cierto actor novato, pero con buena planta, llamado Mel Gibson. Añádase a la mezcla mucha violencia, algo de sexo y olor a gasofa requemada, y se obtiene un blockbuster alejado de los cauces de distribución de Hollywood.

Posesión infernal (1983)

Presupuesto: 543.128 euros

Recaudación: 45,2 millones de euros

Su secreto: Las películas de terror de bajo presupuesto solían ser un cachondeo involuntario. Hasta que llegó Sam Raimi, y las convirtió en un cachondeo abierto y declarado, con la colaboración de Bruce Campbell, su barbilla, su mano tonta y unos cuantos zombies. Señalemos que la película se rodó durante un año y medio (en los ratos libres de los implicados, vamos) y que en ella ejerció como ayudante de montaje un tal Joel Coen, buen amigo de Raimi que se estrenaría como director, junto a su hermano Ethan, al año siguiente.

El mariachi (1992) 




Presupuesto: 7.700 euros

Recaudación: 2,25 millones de euros

Su secreto: Presencia fija en la lista de películas más rentables de la historia, el debut de Robert Rodríguez tampoco fue un éxito financiero tan clamoroso. Es más: fuera de los EE UU no se comió un colín. Pero se merece un puesto en nuestro reportaje por varias razones, como lo ínfimo de su presupuesto (obtenido, además, por medios poco saludables) y por ser el punto de arranque de una carrera discutible, pero siempre interesante. Tomad nota, cineastas en ciernes: seguid su ejemplo, y puede que un día tengáis la ocasión de filmar a Jessica Alba desnuda. 

Clerks (1994)

Presupuesto: 28.162 euros

Recaudación: 4,06 millones de euros

Su secreto: Llegaron los 90, y de repente resultó que ser friki estaba de moda. Démosle las gracias a Kevin Smith, y a ese debut cuyo rodaje obligó al orondo cineasta a vender su colección de cómics y a saltarse los protocolos laborales, rodando en la tienda donde trabajaba. Después llegaron los premios en Cannes y Sundance, la carrera subsiguiente del director y una secuela infame, entre otras cosas, pero la gran pregunta sigue sin respuesta: ¿Eran los trabajadores de la Estrella de la Muerte profesionales autónomos?

El proyecto de la bruja de Blair (1998)

Presupuesto: 71.712 euros

Recaudación: 237,4 millones de euros

Su secreto: Los años habían pasado, y la tecnología digital había llegado al mundo del cine para quedarse. El proyecto de la bruja de Blair nos hizo conscientes de este cambio en una doble vertiente: por un lado, las cámaras de vídeo semiprofesionales eran ya lo bastante baratas como para que dos estudiantes de cine (Daniel Myrick y Eduardo Sánchez) rodasen con ellas (en sólo ocho días) un largo destinado a la pantalla grande. Y, por otro, el uso de internet estaba ya lo bastante generalizado como para propiciar la aparición de lo que hoy llamaríamos un fenómeno viral. De los cerca de 71.000 euros de la producción, sólo 1.911 euros fueron destinados a la película en sí: el resto se fue en promoción y márketing.

La fiesta(2002)

Presupuesto: 6.204 euros

Recaudación: 1,28 millones de euros

Su secreto: El hecho de que una película haya costado poco puede ser un poderoso reclamo publicitario. Que se lo pregunten si no a los directores Manuel Sanabria y Pocho Villaverde, quienes rodaron esta comedia en dos semanas siendo aún estudiantes de cine, para a continuación presentarla a las distribuidoras mediante una copia en VHS. Promocionada asacopaco como “La película más barata del cine español”, La fiesta se benefició del boom de los filmes sobre gente joven, dinámica y en crisis suscitado por El otro lado de la cama, recuperando sobradamente sus costes… Y haciéndose con una recaudación millonaria.

Paranormal Activity (2007)

Presupuesto: 11.294 euros

Recaudación: 148 millones de euros

Su secreto: Dice Oren Peli, creador de esta película, que los espectros le dan mucho miedo. Tanto, que no puede ver Cazafantasmas sin pasarlo mal. Inspirado por El proyecto de la bruja de Blair, sin un guión escrito y con un plan de rodaje espartano (el filme se rodó en sólo una semana), Peli obtuvo un trabajo que no tardó en vender a Dreamworks. La distribuidora quería archivar Paranormal Activity y rodar un remake de alto presupuesto, pero se convencieron de que esto no era necesario cuando, en los preestrenos, vieron cómo el público abandonaba las salas de puro aterrorizado. El resultado: una película que batió récords de rentabilidad, y una franquicia que ya va por la tercera entrega.