[Sitges 2015] Día 1: La bruja hechiza al festival

La ópera prima de Robert Eggers es el plato más destacado de uno de los mejores arranques de Sitges que se recuerdan.

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10 de octubre de 2015

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  • ¿De qué se habla hoy en Sitges? De que hemos asistido a uno de los mejores arranques que se recuerdan en el festival en bastantes años, con un film de inauguración extraordinario que ha cumplido sobradamente las expectativas. También de Nicolas Winding Refn, que recibe este año un premio a toda su carrera y eso le convierte, indiscutiblemente, en uno de los puntos de interés del certamen.

    ¿Qué hemos visto? Nos gusta arrancar con fuerza en Sitges porque de alguna forma así se va marcando el paso de lo que se espera en los días sucesivos, y aunque el resumen desde luego cae en positivo, no nos hemos librado de algunos films que no han estado a la altura. Por acabar rápido con ellos, el peor de todos ha sido The Girl in the Photographs, un slashercompletamente anacrónico y no en el buen sentido: música machacona para remarcar los climax, una realización no particularmente inspirada y una historia que no pasa de ser una excusa para volver a poner a adolescentes a filo de armas cortantes. Hoy se habla de ella como de la ultima producción de Wes Craven, y en poco tiempo ni siquiera se recordará que existe. Bastante mejor, pero aún así algo decepcionante, fue la Mr. Right de Paco Cabezas. El autor de Tokarev o Carne de Neón presenta un concepto interesante (¿que ocurría si una encantadora joven se enamorase de un asesino a sueldo que no oculta serlo?) pero que se mueve por terrenos demasiado transitados. Siempre es un placer ver en pantalla a Anna Kendrick y Sam Rockwell en unos papeles que les encajan a la perfección, y tiene ocurrencias graciosas y algún secundario de oro, pero llegado cierto momento pierde el norte y se limita a sumar sin ningún control del total de su absurdo. Se pasa el rato, no lo negaremos, pero podría haber ido mucho más allá.

    La Novia de Paula Ortiz ha sido el film encargado de inaugurar la sección Noves Visions One y venía precedida de una recepción cálida desde San Sebastián. No es para menos porque es una película pasional, extrema, tan enamorada de su concepto que lo lleva al límite de las consecuencias con una plasticidad envidiable. La mitad de la película corresponde a su director de fotografía, Migue Amoedo, pero sería injusto negarle otros activos importantes como una inmensa Inma Cuesta o el enfoque que Ortiz ha elegido para su segundo film. No obstante, a veces quiere ser tan estética que fuerza las cosas y consigue el efecto contrario, algo a lo que no ayuda un montaje en ocasiones demasiado fragmentado, pasando de crear secuencias a postales individuales. De gran fuerza, pero no funcionales a la hora de contar la historia. Total, un film valiente, pero no es ni mucho menos para todos los paladares.

    Takeshi Kitano llevaba tres años sin dirigir un largometraje y tras dos magníficas entregas de cine de yakuzas serios y desgarrados (Outrage y Outrage Beyond), con Ryuzo and his Seven Henchmen da un salto sin red en una comedia negra realmente divertida en la que aborda el mismo tema pero con un enfoque radicalmente opuesto, siguiendo a un grupo de ancianos, antiguos yakuza, que deciden formar una nueva familia para recuperar su terrorio, ahora en manos de gente con otros métodos. No sólo posee ingenio e inventiva, es que además es un film que refleja madurez, una mirada tierna y respeto hacia el material con el que trabaja, y la serenidad de un Kitano que se reserva un papel secundario inesperado y lo más sorprendente; y es que es una película tan vitalista que parece mentira que venga de un señor de 68 años. Una verdadera genialidad.

    Sin embargo el plato fuerte del día fue el film de inauguración, el que mayores elogios ha recibido de forma unánime: La bruja (The Witch) del debutante Robert Eggers, aunque parece que lleve rodando desde hace bastante más. Se trata de una película pequeña que aborda el conflicto de una familia que vive en el bosque y que está completamente dedicada a su fe cristiana. Lo que al principio puede parecer otro film más -maravillosamente facturado, eso sí- pronto adquiere una dimensión mística desgarradora, en lo que se confirma como una mezcla no tan imposible entre el Shyamalan de El Bosque y el Haneke de La cinta blanca, sin olvidarse de revivir la iconografía de los cuentos populares como Hansel y Gretel. Eggers tiene total control sobre las herramientas que da el medio cinematográfico y se reserva momentos de impacto, tensión y sorpresa para todo el metraje y consigue de esta forma uno de los mejores filmes del género en años. Lo peor va a ser la espera hasta su siguiente largometraje, está claro, porque La Bruja ya tiene un lugar incuestionable entre los hitos del terror contemporáneo.
    ¿Con quién hemos hablado? De entrada, con todos los compañeros de prensa y amigos que año tras año llenan las calles del pueblo y las cuatro salas (una remozada para la ocasión, ¡por fin!) en las que tienen lugar el núcleo de las actividades del festival. También con el grandioso Carlos Pumares, pues esto no sería un festival sin su presencia y labia, sin sus palabras en las colas y capacidad para amenizar los tiempos de espera. Los productores de La Novia también aprovecharon para declarar que no fue hasta que Ángel Sala, director del festival de Sitges, les hizo ver que su película contenía elementos de género que encajaban perfectamente en este marco, cuando se dieron cuenta de que era así. A priori les extrañaba que un “dramón basado en una obra de Lorca” pudiera interesar a los cinéfilos de Sitges. Que poco nos conocen.

    ¿Qué nos hemos perdido? Alguna cinta que entraba a concurso como la danesa What We Become, filme de zombis que por lo que hemos podido escuchar está en las antópodas de ser recomendable. También Absolutely Anything, el regreso (más o menos) de los Monty Python, en un trabajo protagonizado por el eterno geek Simon Pegg. La recuperaremos, eso sí.

    Termómetro: De momento es imposible mojarse en lo que a premios se refiere, pues ninguna de las cintas en competición ha sorprendido ni gustado de verdad. Quedando fuera “La Bruja”, queda esperar a mañana para ver si por fin aparece una seria candidata a llevarse algo por parte del jurado.

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