Revolviéndote en la butaca: Películas (sin violencia) que te hacen sentir incómodo

Sin amor es una película siniestra y una realidad durísima que deberíamos saber encajar, además nos sirve para repasar otros títulos que antes ya nos hicieron sentir incómodos.

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28 de enero de 2018

Este fin de semana se estrena en España la película más absolutamente bella del año, una historia de amor (del primer amor) abrumadora en su incontestable manera de mostrar eso tan difícil de mostrar en imágenes que es el deseo. Y también la película más dura, más triste y más incómoda del año que nos muestra sin anestesia la parte más siniestra de la sociedad. Hablamos de Call me by Your Name y también hablamos de Sin amor. La primera es la bella y la segunda es la bestia. Y aunque el deber moral de todos y cada uno de nosotros tendría que ser sólo hablar de lo bello, no nos podemos permitir ser tan hipócritas como para no asomarnos a nuestras entrañas para ver lo mierdas que podemos llegar a ser los seres humanos.

Los dos protagonistas de Sin amor son las dos partes de una pareja a punto de divorciarse que se tienen un odio atroz alimentado por el resentimiento. No existe un odio peor que ese. Y mientras se insultan y se echan en cara toda la basura de sus vidas, también juegan a la patata caliente con la custodia de su único hijo. Afortunadamente lo normal suele ser que los padres se peleen para tener la custodia, pero no podemos obviar que hay casos donde o uno de los dos no quiere tener esa carga o ni uno ni otro tiene ganas de cuidar a su propio hijo. Recordemos que vivimos en un mundo en el que a veces los padres matan a sus propios hijos.

Ella es una adicta al móvil, una mujer que se castiga por haber tomado la decisión de tener un hijo. Se siente enjaulada. Pasó de vivir con una madre autoritaria a vivir con un hombre al que no amaba. Él es un pusilánime, un tipo que deja que las cosas pasen. Trabaja para una empresa que despide a los trabajadores que se divorcian en pleno 2012 y en vez de huir de ese ambiente tóxico moldea su vida para evitar el conflicto. Ninguno de los dos quiere a su hijo y éste, harto de las fuertes discusiones de sus padres y de los terribles gestos de desprecio hacia él decide tomar la decisión de huir.

Entonces comienza el drama de verdad y la cámara de Andrey Zvyagintsev disecciona cada silencio, cada diálogo, cada sentimiento putrefacto que se cumula en la relación de dos seres siniestros. Son clase media porque Andrey quiere que nos sintamos identificados. De la misma forma que en Leviatán hablaba del alcohol, de las armas y de la idiosincrasia de un país imposible como Rusia, aquí en Sin amor convierte su película en una tragedia universal donde todos podemos vernos reflejados en el egoísmo de sus protagonistas. Y nunca, nunca, el espectador deja de pensar en ese niño. De ahí la grandeza de esta película, su comienzo y su final tremendamente poéticos.

Sin desvelar mucho de esta nominada al oscar a mejor película extranjera es el momento de recorrer otros títulos de envergadura (humana) parecida. Películas que hacen que te duela el estómago de lo duras y cruel que suenan las verdades que se cuentan.

FUERZA MAYOR

De qué va: Una familia está de vacaciones en los Alpes. Un matrimonio y dos hijos. Un día, mientras comen en un parador de la estación de esquí se produce una avalancha que parece vaya a tragárselos. La madre llama a su marido para que le ayude a salvar a sus hijos pero este ha cogido el móvil de la mesa y ha huido. La avalancha se detiene porque estaba controlada. No hay daños.

Qué dice de nosotros: Fuerza Mayor de Ruben Östlund es una película sobre el miedo. Sobre la verdad de nuestro instinto como seres humanos. Somos, al final,  mamíferos dentro de una estructura social con normas y comportamientos establecidos. Fuerza Mayor realiza una soberbia tesis sobre el lugar que ocupamos en nuestra familia.

Escena más incómoda: Aquella en la que después del suceso la pareja de adultos cena con unos amigos. Comienzan a hablar de lo que ocurrió y la mujer incita al padre a contar la historia. Poco a poco el relato de este se va alejando de la realidad de manera ridícula y muy incómoda para su mujer y el espectador.

SHAME

De qué va: La vida de un neoyorquino con problemas para controlar su obsesión por el sexo se ve interrumpida cuando su hermana menor se presenta en su casa con intención de quedarse unos días.

Qué dice de nosotros: La película habla de nuestras adicciones. Del vacío que provoca el amor o su falta. Brandon, el protagonista, está muerto, sus días pasan sin sentido y toda su existencia se basa en controlar y mantener bajo secreto una adicción que le atormenta y le causa un gran sentimiento de culpa. Su hermana es la otra parte del reflejo, es débil e inestable.

Escena más incómoda: El momento en el que ella le pilla masturbándose en el baño justo el mismo día en el que una inspección a los ordenadores del trabajo le llevan a Brandon a la terrible situación de justificar todo el material pornográfico que tenía almacenado.

CANINO

De qué va: Un matrimonio con tres hijos viven en una mansión a las afueras. Los niños nunca han salido de casa y son educados por sus propios padres con un tipo de enseñanza casi absurda.

Qué dice de nosotros: La cinta de Yorgos Lanthimos es pura filosofía sobre el comportamiento humano. Es tan exagerada y cruel precisamente porque necesita dejar en nuestro cerebro una semilla que nos permita explorar la crueldad y los aspectos más oscuros de la psicología humana.

Escena más incómoda: Sin lugar a dudas aquella  en el que una de las chicas se rompe los dientes frente al espejo. No se te borra jamás de la cabeza.

SNOWTOWN

De qué va: Un joven de 16 años es arrastrado por su padrastro a un mundo violento. Está basada en una serie de asesinatos que ocurrieron en Adelaide en 1990.

Qué dice de nosotros: Habla del hombre como depredador o monstruo. De cómo cualquiera puede pasar a ser un auténtico asesino sin ni siquiera la necesidad de vivir alguna experiencia traumática. Es una tesis que asusta.

Escena más incómoda: James presencia como su hermano está siendo torturado y entonces sale hacia afuera donde los niños juegan en la calle, tranquilamente. Nadie es consciente de lo que está ocurriendo dentro.

LADYBIRD, LADYBIRD

De qué va: Una mujer llamada Maggie con cuatro hijos de distintos padres, que están a cargo de los servicios sociales, decide luchar para conseguir su custodia.

Qué dice de nosotros: Que al mismo tiempo somos víctimas y nuestro peor enemigo. Que las terribles circunstancias de Maggie, la protagonista de esta película de Ken Loach, han sido alimentadas también por ella misma. Y así de duro es el rol, nuestro rol, como verdugos de nuestra propia tragedia.

Escena más incómoda: Sin duda el abuso doméstico delante de sus hijos es lo más incómodo de este drama social.

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Ese vídeo viral de una avalancha es de la película ‘Fuerza mayor’

Puede que te lo hayan pasado a baja calidad para darle más verismo, pero la escena está sacada de la película de ficción dirigida por Ruben Östlund en 2014.

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