Por qué ‘Green Book’ no debería ganar el Oscar

Nuestro repaso anti-Oscars se detiene a dar cera a una de las favoritas del año: 'Green Book'

Por - 20 de febrero de 2019

A nuestra campaña anti-Oscar le da completamente igual que seas una de las favoritas del gran público o la sorpresa indie del año. Si la Academia de Hollywood ha tenido a bien nominarte, nuestras manos caerán sobre ti.

Hoy, en nuestro repaso con mala leche a las candidatas de 2019 le va a tocar el turno a Green Book, que este domingo puede hacerse hasta con cinco estatuillas.

¿Listo? Vamos por ella.

 

Te la sabes desde antes de pagar la entrada

Sur de Estados Unidos en los años 60. Un músico de raza negra y refinado en sus gustos. Un italoamericano rudo y sacado de un plano descartado de Scorsese (esa es otra en la que luego entramos). Si vas sobrado de imaginación, cualquier conflicto que te puedas imaginar antes de ver Green Book estará en las más de dos horas de proyección. Y si vas corto de ella, te bastará con atender a la primera media hora para saber exactamente cómo acabará la película.

Y sí, puede que esta sea la feel good movie del año y que no arriesgue en nada que pueda alejar del buen rollo entre los dos protagonistas, pero un poquito más de riesgo tampoco estaría mal. Entre otras cosas porque por previsible, el final de la película acaba por dar bastante igual.

 

¿Y este paternalismo tan racista?

Rebobinemos un momento a la premisa de Green Book. Esto va de un músico de raza negra y gustos refinados y de un italoamericano rudo y algo (es un decir) racista. Con lo que serán los arcos de transformación de los personajes van a estar claros ¿No?

Pues en esto la película acaba metiéndose en un jardín cuento menos, extraño. Tony Lip, el personaje de Viggo Mortensen, vivirá toda una experiencia que le hará apreciar a su nuevo amigo sin mirar el color de su piel y su inclinación sexual ¿Bonito? Desde luego.

La lástima es que el personaje de Mahershala Ali no parece estar escrito con el mismo cariño. De hecho, todo ese viaje de descubrimiento interior solamente le sirve a este para descubrir que el pollo frito está muy bueno y que la música “negra” es igual de importante que Chopin. Es decir, según el discurso del personaje italoamericano, la historia sirve al afroamericano para reconciliarse con la cultura popular de su raza. O según el nuestro, que la mayor función del personaje afroamericano es la de cambiar al personaje blanco.

Y sí, es verdad que en algún momento final, el Doctor Shirley da alguna muestra de haber aprendido la rebeldía frente al opresor sureño y que eso ha sido gracias a su amigo… Pero eso, “alguna”…

 

Y claro, esto viene de quien viene

El guionista original de la película es Nick Vallelonga, hijo del personaje que interpreta Viggo Mortensen, y al que la familia del Doctor Shirley ha criticado con saña, diciendo que no contaba con el permiso real del músico para hacer la película.

Sea como sea, lo cierto es que no nos puede extrañar cierta controversia racista en la película, ya que en el timeline de Vallelonga encontramos este mensaje Pro-Trump y anti-musulman  cuya resurrección ha abierto alguna herida con una película que, se suponía, que en su capa más epidérmica era un alegato antirracista.

Aunque de justicia es reconocer los errores y hace cosa de un mes, Vallelonga emitió un comunicado diciendo que aquel tuit de 2015 fue un error y que pide perdón a la comunidad musulmana, especialmente a Mahershala Ali.

 

¿Esta es una película de 2019?

Está muy bien el tono clásico de la película y es todavía más sorprendente en manos de Peter Farrelly, pero ¿Por qué ese “no sé qué” que hace parezca una película de hace 30 años?

Ya no es solo que la cinta pueda ser previsible, es que hay momentos en los que parece que estamos viendo descartes aburridos de personajes de una película de Scorsese rodada hace décadas, pero sin la magia y esos recursos tan brutos de puesta en escena que tiene el director de Malas Calles o Uno de los nuestros.

 

Lo peor de lo peor de una road movie

Green Book es, esencialmente, una road movie. Eso está fuera de duda. Es la historia de dos personajes que van descubriéndose a lo largo de carreteras y moteles escondidos en la geografía de Estados Unidos. Hasta ahí, perfecto… Pero lo cierto es que muy poco más tiene que ofrecer la película, que en bastantes momentos puede acabar aburriendo de tanta peripecia graciosa pero recosida.

Ah, y como mucha road movie, en Green Book su desenlace parece (esto también es un decir) que se ha escrito estando más pendiente de dar una sensación de unidad tirando cables al principio, que de otra cosa. ¿Ejemplos? ¿Como que finalmente Tony Lip sí lleva una pistola en el bolsillo y eso es una sorpresa para el otro personaje? ¿Es que nadie la cacheó al entrar en la cárcel? ¿Su amigo no presenció nada de eso? ¿Y lo de la piedra de jade? ¿Tiene sentido que en su momento el Doctor Shirley le dejara arrancar el coche si sabía que la seguía llevando en el bolsillo? Y si es que no lo sabía, ¿Cuándo lo ha descubierto? ¿Por qué de repente ya no importaba haber robado en una gasolinera?

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