¿Piensas abrirle la puerta a estos vecinos?

Asesinos, vampiros, caraduras, terroristas… Incluso semidioses adorados por sumerios e hititas. Tenemos una galería de personajes que no querrás tener cerca de tu casa.

Por
14 de marzo de 2016

Esta semana se estrena El regalo, la película con la que Joel Edgerton ha saltado a la dirección y con la que, el que en otro tiempo fuera el tío de Luke Skywalker, sorprendió durante el pasado Festival de Cine de Sitges. Para celebrar su desembarco en nuestras salas y protegernos de sus imitadores, vamos a repasar aquellos vecinos cinematográficos que no querrías que un día se asomaran a la puerta de tu casa.

  • El dandy no muerto

    Noche de miedo (Tom Holland, 1985)

    Chris Sarandon prestaba su cara a este vampiro playboy y ochentero que se bebía la sangre de las chicas que atraía hasta su casa. Cuando su vecino adolescente lo descubría, daba comienzo esta alocada historia que pasa por ser una cinta de culto de los años 80 y que en su momento fue todo un éxito de taquilla.

    Hace unos años se hizo un remake con Colin Farrell en la piel del vampiro sexuado, pero aunque la película no estaba nada mal, se había perdido parte del encanto que el original tuvo para toda una generación.

  • Nuestra asesina favorita

    Los asesinatos de mamá (John Waters, 1994)

    Una mujer de clase media de las afueras de Baltimore, Beverly Sutphin, era en realidad una asesina capaz de matar al profesor de matemáticas de sus hijos así como prácticamente a cualquiera que bien, molestara a su familia, bien, no siguiera unas mínimas normas de educación. Tal personaje solamente podía ser producto de la mente de John Waters, quien en 1994 creó esta corrosiva película en la que Kathleen Turner se colaba en la casa de su vecina para asesinarla con una pata de cordero à la Almodovar.

  • El voyeur ligón

    Sliver (Acosada) (Phillip Noyce, 1993)

    Convertida en reina indiscutible del thriller noventero de voltaje erótico, Sharon Stone se embarcaba en una nueva aventura escrita por Joe Eszterhas (en este caso, sobre una novela de Ira Levin) en la que acababa en brazos de un vecino que espiaba a todo el vecindario mediante cámaras escondidas en los apartamentos. William Baldwin dio vida a este vecino mirón en un papel que, según se dice, había rechazado medio Hollywood por el miedo a aparecer completamente desnudos en pantalla.

  • Los vecinos satánicos

    La semilla del diablo (Roman Polanski, 1968)

    Mucho, muchísimo antes del estreno de Sliver (Acosada), la novelista Ira Levin ya había pasado  su nombre por las pantallas de medio mundo como una de las responsables de los vecinos más peligrosos de la historia del cine. En La semilla del diablo, un matrimonio interpretado por Mia Farrow John Cassavetes se mudaban a un edificio de Nueva York donde convivían con los Castevets, una pareja ligada a un culto satánico y cuyo fin último en la historia estaba algo “spoilereado” por el título español.

  • El maestro de las llaves

    Los cazafantasmas (Ivan Reitman, 1984)

    Y de vecinos adoradores de lo paranormal a vecinos paranormales. El pobre Louis Tully, un contable que podría pasarse el videojuego del pagafantismo con su vecina Dana Barrett, era poseído por una entidad demoniaca llamada El maestro de las llaves, culpa de la cual acaba hablándole hasta a los caballos de Central Park. La parte buena, pues que gracias a la posesión, el bueno de Louis acababa acostándose (o eso creemos, porque todo sucedió en una elipsis) con su vecina, que además era Sigourney Weaver. La mala, que por culpa de ese encuentro sexual (y porque Dan Aykroyd no dejó la mente en blanco), Nueva York y el mundo entero casi fueron arrasados por la venida de Gozer, el destructor.

  • En una palabra, España

    La comunidad (Álex de la Iglesia, 2000)

    Aglutinar en un solo edificio tantas visiones de la codicia y la mezquindad era algo al alcance de muy pocos. Si además todo eso está hecho cuando el país entero tenía la cabeza metida en la “cultura del pelotazo”, entonces la respuesta es que La comunidad era algo solo al alcance de Álex de la Iglesia.

    Puede que sea una comedia y que lo carpetovetónico inunde a todos y cada uno de los poros los personajes, pero aún así, esta galería de vecinos da tanto (o más) miedo como todos los personajes de la última secuencia de de La semilla del diablo.

  • La chica que destruiría tu matrimonio

    La tentación vive arriba (Billy Wilder, 1955)

    Al pobre Tom Ewell, no contento con haber sufrido la belleza Vanessa Brown sobre las tablas de Broadway, le tocó convivir con Marilyn Monroe en la adaptación al cine de la obra de teatro de George Axelrod.

    En La tentación vive arriba, un editor tiene que quedarse durante el verano trabajando en Nueva York mientras su mujer e hijo se van de vacaciones. Su trabajo no es otro que corregir el manuscrito en el que un psiquiatra habla de la infidelidad durante el matrimonio, justo lo que le viene a la cabeza cuando descubre que el piso de arriba lo ha alquilado una actriz que no lleva nada bien el calor de la Gran Manzana…

  • El okupa psicópata

    De repente, un extraño (John Schlesinger, 1990)

    Vista hoy podría parecer una mera subtrama de La gran apuesta o un home invasion cualquiera pero con contrato de por medio. Sin embargo, en 1990, con el boom inmobiliario creciendo sin techo, esta película de John Schlesinger aterrorizó a caseros de medio mundo.

    En De repente, un extraño, una pareja de grandes recursos económicos compraba una casa en el exclusivo (y cinematográfico) barrio de Pacific Heights, alquilando una de las plantas a un Michael Keaton más encantador que el Tío Charlie de La sombra de una duda pero con más peligro que Carlos Pumares volando en una low-cost. Mucho ojo a las cucarachas.

  • El terrorista

    Arlington Road (Mark Pellington, 1999)

    El escritor Ehren Kruger ganó un concurso de guion con este Arlington Road, comenzando una prometedora carrera que le llevó a escribir películas como Operación Reno o las últimas secuelas de Transformers. En su historia, un profesor universitario comenzaba a sospechar de sus nuevos vecinos, un matrimonio que creía, eran unos terroristas que planeaban un atentado en suelo de los Estados Unidos.

    La película nació inspirada por los atentados que en 1995 sufrió la ciudad de Oklahoma y vio retrasado su estreno a causa de los asesinatos masivos de Columbine, en 1999. En el fondo, la cinta hablaba de una paranoia para con el vecino de al lado que hubiese tenido aún más efecto de rodarse en el mundo posterior al 11 de septiembre de 2001.

  • Los que te vuelven loco

    Mis locos vecinos (John G. Avildsen, 1981)

    A principios de los años 80, el cineasta John G. Avildsen vivió su propio enfrentamiento vecinal al tener que lidiar con unos Dan Aykroyd y John Belushi empeñados en desobedecerle en rodaje y torpedearle el trabajo frente a los productores.

    A pesar de ello, entre todos parieron una de las películas más divertidas de finales del siglo XX, en la que una pareja de vecinos acababa haciéndole la vida imposible al hombre gris que interpretaba Belushi. Vistos los resultados, seguro que al final del rodaje, tal y como hacía el personaje protagonista, Avildsen acabó llamando a la habitación de sus actores para unirse a la fiesta.

  • BONUS EXTRA: Dos (o tres) vecinos molestos

    La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954)

    A estas alturas de la historia del cine no es ningún spoiler explicar que el malvado Lars Thorwald es el asesino del que James Stewart hace bien en sospechar en la película de Hitchcock. Pero la versión que el maestro del suspense hizo del relato de Cornell Wollrich encierra toda una galería de personas que querrías tener lo más lejos posible de la puerta (y la ventana) tu casa.

    Porque… ¿Qué decir de Jeff, el protagonista? ¿un tipo que se dedica a espiar a sus vecinos, y que, con toda la desfachatez del mundo, ridiculiza sus vidas con el elitismo que le da ser un importante fotógrafo que tiene a Grace Kelly rendida a sus pies?

    ¿Y la propia Grace Kelly? ¿esa mujer que hasta se cuela en la casa de los vecinos para demostrar las teorías conspiranoicas de Stewart? Bien, pues por razones como estas, La ventana indiscreta es el magnum opus de los malos vecinos.

Nueve terroríficas películas sobre brujas para ir ambientando Halloween

Rituales satánicos, ancianas que lanzan poderosos conjuros, jóvenes poseídas, danzas macabras o los horrores de la Inquisición. Es la brujería a través del cine.

Muere Wayne Fitzgerald, diseñador de los créditos de ‘El padrino II’, ‘Desafío total’ y muchas otras

Artista prolífico y veteranísimo, Fitzgerald trabajó en casi 500 películas. Aquí te presentamos una selección de sus mejores trabajos.

¿Está Paramount ocultando a Polanski en el 50 aniversario de ‘La semilla del diablo’?

El nombre del director no aparece por ningún lado en los anuncios y comunicados de la última reedición de la película con motivo de su 50 aniversario.

Madres en el cine: una historia de buenas y malas

‘Tully’ (Jason Reitman) es un retrato crudo y descarnado de la maternidad. Analizamos qué lugar han ocupado las madres en la historia del cine