‘Network’: por qué necesitas ver la película que predijo la telebasura

Ganadora de cuatro Oscar, 'Network' es la película que necesitas ver para entender por qué los medios de comunicación son hoy en día un inmenso estercolero.

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11 de agosto de 2020

Imagina que, en mitad de un informativo, el presentador anuncia que piensa suicidarse en directo. E imagina, también, que a la cadena de TV para la que trabaja le encanta la idea, convirtiéndole en una estrella mediática y batiendo récords de audiencia en el proceso. Si te parece que vamos a contarte una historia real, no te culpamos, pero no es así… de momento. Acabamos de resumirte el argumento de Network (1976).

Dirigida por Sydney Lumet y escrita por Paddy Chayefsky, Network nació con la intención de criticar el estado de los medios en el momento de su estreno… pero acabó prediciendo todos los vicios que aquejan a la comunicación de masas en el día de hoy, desde la telebasura a la manipulación de las audiencias. ¿De verdad se adelantó tanto a su tiempo? Eso es fácil de comprobar tras el obvio homenaje que recibe en Joker y revisándola más de cuatro décadas después de su estreno. Seguro que, si la ves hoy por primera vez, tú también exclamarás “¡Estoy más que harto y no pienso seguir soportándolo!”. 

Porque está inspirada en un caso real

“En línea con la política de Channel 40 de ofrecerles lo último en sangre y tripas a todo color, van a ver ustedes, por primera vez, un intento de suicidio”: esa fueron las palabras que pronunció la periodista Christine Chubbuck el 15 de julio de 1974, antes de volarse la tapa de los sesos con un revólver del calibre 38 en riguroso directo. Antes de suicidarse, Chubbuck, de 29 años, le había prometido a sus compañeros de trabajo que haría algo “nunca visto” durante el informativo de la mañana.

En contra de lo esperable, la radical medida adoptada por Christine Chubbuck para superar el creciente asco que le inspiraba su oficio no llenó titulares. Pero sí llegó hasta los oídos de Paddy Chayefsky, uno de los guionistas más laureados de la historia del cine (si no el que más). Ganador de dos Oscar hasta entonces (por Marty, 1955, y The Hospital, 1972), este señor de temperamento volcánico y ego monstruoso ya había empezado a escribir un guion sobre la corrupción en el mundo televisivo: la muerte de Chubbuck añadió la pizca de morbo precisada por una historia cuya premisa sería “Las cadenas de TV harían cualquier cosa para subir la audiencia”. ¿Su recompensa? Otro Oscar.

 

Por sus diálogos vitriólicos

Network (y a la obra de Chayefsky, en general), se la ha acusado de ser verbosa y de cargar mucho las tintas en el discurso de sus personajes. Y aunque eso sea en parte verdad, no es óbice para reconocer que esos diálogos no solo ofrecen escalofriantes perspectivas sobre la naturaleza humana y el negocio de los medios. También son muy divertidos, y hasta descacharrantes.

“Mi marido me dejó por un tío y yo me acosté con mi psicoanalista, el cual me dijo que había sido el peor polvo de su vida”, “La televisión no es la realidad, es un jodido parque de atracciones” “La democracia ya no existe: solo existen IBM, ITT y AT&T” son algunas de las perlas de un libreto que reparte estopa a diestro y siniestro. Y, si no les ves nada de especial a estas citas, ten en cuenta que forman parte de escenas que transcurren con la intensidad (y a la velocidad) de tiroteos en un thriller particularmente salvaje. Por algo un tal Aaron Sorkin la señala como su película favorita.

 

Porque también predijo el clickbait (y no solo el clickbait)

“Sexo, escándalos, crímenes brutales, niños con enfermedades incurables y cachorritos perdidos”: así describe la ejecutiva interpretada por Faye Dunaway el contenido medio de un canal de TV en 1976, el año en el que se estrenó Network. ¿Te recuerda a algo? Pues sí: si cambiamos “televisión” por “internet”, hoy en día podrían apuntar a las redes sociales y a ciertas webs de noticias en las que todos estamos pensando.

De hecho, el poder predictivo de Network va más allá de la gran empresa: la película también puede servir como anticipación de ciertos opinadores profesionales de tinte woke y rojeras. Cuando vemos a Lauren Hobbs (Marlene Warfield), una activista afroamericana más que inspirada en Angela Davis, manteniendo su fachada de militante insobornable para después dejarse comprar por los conglomerados mediáticos, nos vienen a la cabeza según qué gurús de la izquierda actual dispuestos a entonar lo de “estos son mis principios: si no te gustan, tengo otros” a coro con Groucho Marx. ¿Que esto puede ponerte de los nervios dependiendo de tu ideología? Pues sí. Pero quien esté libre de pecado…

 

Por su reparto 

Así de primeras, la figura capital de Network es Howard Beale (Peter Finch), el presentador de informativos cuyo colapso mental pone en marcha la historia. Y hay que decir que la interpretación de Finch es alucinante, sobre todo si se conoce la historia que hay tras ella: el actor, que padecía problemas cardíacos, falleció poco después del rodaje y su Oscar fue el primero de la historia en otorgarse a título póstumo.

Aun ofreciéndole al protagonista el homenaje que se merece, hay que señalar que todos los actores de Network están que se salen. Los que más pueden destacar son William Holden y Faye Dunaway, quienes aprovecharon su odio mutuo (ambos no se podían ni ver tras un faux pas rodando El coloso en llamas) para entregar escenas de gran intensidad. Pero también tendríamos que mencionar a Robert Duvall y a un Ned Beatty que arrasa con una sola escena de predicación ultracapitalista. No en vano este filme ha sido el único en equiparar la marca de Un tranvía llamado Deseo, llevándose tres categorías dramáticas en los Oscar: Dunaway y Finch, como intérpretes principales, y Beatrice Straight como mejor actriz de reparto… por una escena de cinco minutos.

 

Porque enseña historia

En el colegio y el instituto, a todos nos machacan con la historia de la literatura y las artes plásticas. Después, dependiendo de la educación que uno escoja (si tiene esa suerte) y de si busca por su cuenta, es posible aprender historia del cine. Pero ¿y la historia de la televisión? Pues para ponerse al tanto, Network viene de perlas.

Siempre maniático, Paddy Chayefsky diseñó del derecho y del revés la programación de la cadena UBS, ideando programas ficticios e incluso escribiendo sus parrillas de programación. Eso convierte al filme en un documento precioso sobre el medio en los 70, la época en la que se consolidaron muchos de los formatos televisivos que todavía imperan hoy en día, como las sitcom, los culebrones o los concursos. Asimismo, los diálogos están llenos de referencias a series que arrasaban entonces, como El hombre de los seis millones de dólares Todo en familia. Y, cuando los ejecutivos de la cadena se plantean cometer un asesinato en directo para subir la audiencia, lo que de verdad les convence para intentarlo es la posibilidad de superar los ratings de El show de Mary Tyler Moore.